martes, 31 de enero de 2012

Onán, Onfray y la madre de todas las pajas

Ya hace dos años que mi hermano me regaló este libro. Onfray formula algunas preguntas espinosas y divertidas a las que contesta con su propio pensamiento y con textos de otros filósofos. Es un buen libro para los que nos interesa filosofar aunque sea baratamente y no somos eruditos ni estamos acostumbrados a leer filosofía pura y dura.
Es un libro para tomar de vez en cuando, para releer temas, consultarlo, interesante y bastante ameno teniendo en cuenta que está escrito por un filósofo.
Suelo cogerlo, abrirlo, leer la primera pregunta que se planta ante mis ojos y, si los textos son muy espesos, pasar a otra cosa.
Lo he abierto y he encontrado esto: "¿Por qué no masturbaros en el patio del instituto?".....buena pregunta (Onfray fue profesor de un instituto y fundó la Universidad Popular de Caen).

Desde el momento en que nacemos no paran de ponernos filtros, uno sobre otro, tanto en casa como en el colegio, la sociedad al completo, intentando reprimir nuestros instintos más básicos, adoctrinando y moralizando por doquier. Ya en nuestra tierna infancia descubrimos que nuestros genitales son divertidos, placenteros, nos proporciona felicidad tocarnos y rozarnos. Con los años va creciendo un sentimiento de culpa absurdo que nos aleja de la naturalidad, bajo amenazas de ceguera, falta de calcio en los huesos o un fuego eterno en el averno de los pajilleros (Dios padre todopoderoso castigó a Onán por derramar su simiente alegremente, desde entonces tocarse es pecado). De acuerdo, no es necesario masturbarse en la plaza pública como hacía Diógenes, el muy cínico, para demostrar que es un acto saludable y mucho menos deleznable que robar o mentir a la sociedad, pero sí estaría bien poder explicarles a los niños que eso existe, que está bien, que es sano y además, GRATIS.

Empecé a masturbarme bastante pronto, cosas de la precocidad galopante que siempre me ha  acompañado, debería tener entre 9 y 10 años. Creo que fue en el blog de BIGMOUTH donde dejé caer en un comentario que la ducha de casa de mis padres tenía un chorro a presión que me proporcionó muchas horas de placer y orgasmos a tutiplén. Al contrario de cualquier niño que se preste, el acto de la ducha pasó para mí a ser un vicio, y no por higiene precisamente.


Con el tiempo y la edad vas perfeccionando la técnica, los métodos y te surtes de algún que otro artilugio para darle color al asunto. Nunca he considerado las pajas como una "mala" alternativa al sexo entre dos (o más), si no todo lo contrario. Me gusta compartirlas, hacerlas y que me las hagan, mirar y que me miren....es todo un arte. Algunas son morbosas, divertidas, te puede pillar el arrebato en cualquier parte del mundo, en la oficina, en el lavabo de un bar, ¡donde sea!. En ocasiones, algunas son más buenas que muchos polvos y no siempre es necesario que sean un placer solitario.


Reivindico desde este, nuestro cutreblog, EL ONANISMO.


¡¡Pajilleros y pajilleras del mundo, disfrutemos de nuestros cuerpos y de los ajenos!!.




















lunes, 30 de enero de 2012

singer morning


Viernes, 1 de la madrugada, metro línea 3. En la parada de Catalunya sube un grupo de amigos. Van riéndose estruendosamente, hablan de unos y de otros, hablan de lo buena que está una o la otra, de lo borde que es la novia de no sé quién.
Estoy mirando, escuchando, y trato de no analizar (diossss cómo me cuesta hacerme de corcho). Seguramente les estoy dedicando largas miradas, es una especie de deformación profesional, los humanos me atraen tanto como los detesto. Uno se percata, o se siente incómodo por mi insistencia y empieza a andar en dirección hacia mi.
Se sitúa enfrente de mi, de pie y me mira sonriendo y veo por sus muecas y sus gestos que va a querer hablar. Sigo sentada y arqueando una ceja le pongo cara de "usted dirá".

Joooooder, sí, sí, ya me lo había parecido. Eres tú, tía. Hostiaaaaa cómo mola verte. -Chasquea los dedos y hace el gesto de traer a la memoria-. Bueeeeh, ¿te llamabas?

No contesto. Le sigo mirando pero tengo toda la intención de que sea él quien me diga como me llamo. Y si eso ya me pongo en el papel.

- ... Yessi! Eso, te llamas Yessi, ¿verdad?
- Sí.
Se agacha para darme dos besos. No me da tiempo a esquivarle y me los estampa sí o sí.

- Joder qué casualidad. El otro día le pregunté a Jesús si sabía algo de ti.
- Vaya, tenemos telepatía porque quería llamarle un día de éstos.
- Después de aquello pensé que me llamarías si tenías algo para mi.
- Yaaaa, tío es que...
- Porque tienes mi móvil, ¿verdad?
- Siiiiii, juraría que sí.

Se sienta en el sitio que acaba de quedar vacío a mi lado. Saca su móvil de super milésima generación y lo maneja con habilidad a pesar de tener unos dedos como troncos.

- Mira, sí. Tengo el tuyo, pero lo escribiría mal, lo puse con "J". Porque, ¿te llamas Yessi?. No sé, te puse Jessi.
- No pasa nada, mucha gente lo escribe mal, con "J".
- A ver mira si tienes el mío, sino te lo doy.

Pues vaya. Habrá que sacar el móvil y seguirle la corriente o decirle que soy una impostora. Pero qué coño, me quedan muchas paradas. Saco el móvil. Como siempre se ha desbloqueado solo y llevo un buen rato tocándole los huevos a alguien.
Abro la agenda y empiezo a mover el dedito buscando un puto nombre, no sé cuál. De repente veo que tengo el número de un tal Jesús. Salvada.

- Sí, mira, ¿ves?. Tengo el número de Jesús.
- ¿Y el mío?, mira el mío.

Empiezo a deslizar de nuevo el dedo. ¿Cómo carajo se llamará este tío? Pienso en los nombres de mis contactos. No tiene cara de Luis, ni Marc, tampoco me encaja que se llame Joan, tampoco le pega Toni ni Jorge. Ainssss ¿cuál escojo?

- Ok. Sí, lo tengo. Mira.
- ¿Jonathan? Pero si me llamo David! Bueno, a lo mejor me tienes como Deivid.

¡La virgen! Lo dudo, dudo que tenga algún contacto como "Deivid". Joder que de suerte estoy, tengo un David. Le muestro que lo tengo fichado y me hago la remolona cuando quiere repasar el teléfono. Pero si solo tengo uno, y eres tú!
Como no tenemos mucho más que decirnos me pregunta si he quedado con alguien, que si voy de marcha, que si dónde voy... Sí he quedado con una amiga. No sé todavía qué haremos. Tampoco sé dónde iremos si salimos.
Entonces, levanta la voz y llama a uno de sus amigos. Éste cruza el vagón con un andar bastante chulesco. Se cree guapo e irresistible. Se queda enfrente nuestro.

- Tío Gabi, es la Yessi.
- Hola!

También desciende rápido para estamparme besos. Hoy no estoy nada rápida de reflejos. Me deja impregnada una especie de olor de "Busco a Jacques" que me da náusea.

- ¿Te acuerdas, no? Es la amiga de mi primo Jesús. La que te conté que...
- Ah, sí, sí, vale. Hostia, no tendrás más para pasarnos, ¿no?

Ay. Miau. Requetemiau. ¿Soy la Yessi que pasa cosas? Joder, yo que creía que solo era un ligue de Jesús que se había traginado a su primo David. Me toco la espalda para comprobar si me ha salido joroba de camello. Nada.

- Deivid, macho, ya te vale. ¿Cómo vas contando eso por ahí? Un poquito de discreción, pavo.
- Tampoco es pa tanto. Sí vale, me lo vendiste más barato, pero no creo que sea ilegal.
- Ya bueno, pero no tendríamos ni que estar hablando de esto aquí.
- No sabía que vender figuritas de Star Wars fuese tan secreto.

Me entra un ataque de risa. Por suerte estamos llegando a una parada. Me levanto de un respingo. Digo que me tengo que bajar aquí. Le suelto un "ya te llamaré". Y cuando el metro ya se ha internado en el túnel maldigo mis muelas por ser tan singer morning. Leches, que a estas horas el metro pasa cada 25 minutos!!!

sábado, 28 de enero de 2012

EL SILENCIO DEL GRILLO

Día de fiesta local y decido ir a visitar a mi santa madre, en busca de unos rayos de sol y de olor a sal, ella vive en Tarragona. Mal día, está lloviendo, eso implica estar encerradas en casa y aguantar su verborrea inigualable....resistiré.
Después de horas de monólogo (repasa a la familia (como siempre), repasa a mi padre (como siempre), repasa sus patologías crónicas (como siempre), hacemos una ronda de tomarnos la tensión y mirarnos el azúcar (como siempre), le sintonizo la TDT y el termostato (como siempre)), me suelta:

SincoMother: hija, tienes que hacerme un último favor.
Sincohija: dime....
SM: tengo un grillo en una maceta del balcón desde hace meses, y no me deja dormir, cada noche, en cuanto bajo la persiana, se pone a cantar y es una verdadera paranoia. A veces la bajo y la subo rápido en cuanto empieza a cantar a ver si le pillo, y el tío me despista.
SH: ¿y qué quieres hacerle, pobre bicho?.
SM: quiero poner un plástico y volcar la maceta, y la primera que lo vea que le arree un zapatazo.
SH: ¡¡¿¿pero por qué??!!...no pienso matarlo, animalico.
SM: ¡no me deja dormir!, ¿qué quieres que haga?.
SH: pues no sé, pero matarlo es una cabronada, pobre bicho.
SM: lo que no entiendo es cómo ha llegado aquí.
SH: no sé, mamá, este patio está lleno de plantas, de marihuana, de tomateras, tus vecinos se creen que viven en el pueblo, vaya usted a saber...
SM: mira, estoy hartísima de él, y me da miedo que entre en casa.
SH: ¿y qué se supone que puede hacerte un animal que es como una uña del dedo gordo del pie?.
SM: ¡no sé, pero me recuerda a las cucarachas, y me dan muchísimo asco!. ¿Y si entra y monta una familia?.
SH: joder, mamá, no pienso colaborar en el exterminio, a mí los grillos me caen bien, me gustan. Además, ¿cómo va a reproducirse él sólo?...estás flipando.
SM: ¡pues llévatelo a tu casa!.
SH: ¡pues vale!...si sobrevive una noche allí con la rasca que hace, le indultamos y me llevo la maceta al huerto y que haga su vida, ¿vale?.
SM: vale.

Total, ahí estaba yo, volviendo a casa con la maceta que he fotografiado. Hombre, a ver, tiene víveres como para sobrevivir una temporada larga, he leído en internet que pueden vivir entre 8 y 12 meses.A las once de la noche suena el teléfono de mi casa...

SM: ¿qué, ha cantado el maldito?.
SH: pues no, igual ha rapado ya, pobre.
SM: ¡a ver si va estar en otra parte y sigue aquí!.
SH: esperemos a mañana, a ver qué pasa.

LLega la noche, el bicho no canta. Lo dejo dentro de casa, en la cocina, hace bastante frío, pero nada en comparación con la que está cayendo fuera. Me da penica, en el fondo estoy deseando oirle cantar y saber que sigue vivo, en busca de su damisela, con su frotamiento de alillas sinfónicas. Y supongo que debe tener un reloj biológico, no creo que su vida gire entorno a las subidas y bajadas de las persianas de mi madre, eso sería una chaladura.

Por la mañana todo ha ido bien, no sé qué ha pasado, ni un cri-cri-cri...suena el teléfono otra vez:

SM: ¿qué, ha dicho algo?.
SH: ni mú....¿y ahí?.
SM: tampoco.....
SH: grrrrrrrrrr......nos lo hemos cargao con tanto tragín, qué mal...
SM: ¡anda y que le den!.
SH: vale, cuídate mami.
SM: y tú, hija. Besitos.
 
¿Qué le ha pasado al pobre bicho?...esta noche, que no voy a dormir en casa, seguro que se arranca, el muy cabrito. ¡¡Necesito oirle, me siento muy mal!!. Como no cante voy a tener un disgusto muy grande. Estoy fatal, es verdad....pero con esta familia, aún gracias...





miércoles, 25 de enero de 2012

NO ESTAS SOLA...

Nunca he creído demasiado en fantasmas, en espíritus y demás áureas extracorpóreas. Alguna vez nos habíamos juntado unos cuantos amigos alrededor de una ouija, pero siempre supuse que uno de ellos era el que movía el vaso. Siempre que nos íbamos de excursión buscábamos un cementerio para grabar cacofonías, pero los sonidos más extraños que grabábamos era algún que otro eructo cervecero. Mis miedos iban siempre asociados a alguna escena de alguna película de miedo. Cuando bajaba al párquing a buscar la moto, me aterrorizaba pensar que me podía atacar un loco asesino enmascarado, curiosamente vestido como el actor de la película que había visto la noche anterior.

Hace 15 años que vivimos en el mismo piso. En estos años han ido pasando cosas “extrañas”, algunas las he comentado con amigos, otras me las he callado, más que nada para evitar comentarios…

Cuando mi hijo era pequeño, en varias ocasiones dijo que veía un hombre con un perro en el pasillo. No le di importancia. Pensaba que era producto de la imaginación de un niño, y en todo caso, si realmente veía algo, no podía ser malo, porque él estaba tranquilo, no tenía miedo.

Luego nació mi hija, y más o menos a los dos años o dos y medio, empezó a decir que veía un hombre con un perro. Curiosa coincidencia.

Alguna vez me he levantado al lavabo por la noche, y en el trayecto de vuelta a mi cama, en ese pasillo oscuro, he tenido la sensación de no estar sola…

El pasado sábado por la noche, mi hijo okupó de nuevo mi cama, y como ya no puedo llevarlo en brazos, decidí trasladarme a la suya. A media noche, me desperté de golpe, con el convencimiento de que alguien me tocaba la pierna (tengo la manía de dormir con una pierna a temperatura ambiente y otra bajo el edredón). Pensé que era L. que me despertaba para que fuera a nuestra cama, pero al abrir la luz…allí no había nadie. Di media vuelta, y aunque estuve un rato en tensión, me abandoné de nuevo. Nunca me han dado miedo los muertos, en cambio los vivos…

A lo que iba, como estoy segura de que nunca he hecho nada tan grave en mi vida que merezca la venganza de unos espíritus desterrados, pienso que todo es mera coincidencia, o producto de un sistema nervioso a flor de piel. Pero por si las moscas, estoy pensando de qué manera ponerme en contacto y llegar a un acuerdo. Compartiré el piso, pero a cambio un poco de colaboración, ¿no?. Recoger los juguetes, limpiar el baño, hacer la comida… Bueno, también se me ocurren otros ”trabajillos” más amenos y “vibrantes” que pueden hacer……..lo dejo a su elección.


Escapismo


Siempre le había gustado largarse sin decir adiós.
Siempre.
Lo hacía tanto si eran ligues de una noche, como amantes ocasionales o fijos, o incluso con su propia pareja cuando la tenía. Consumar, dormir y largarse. Nada de charlas, nada de besos, ni hastaluegos, ni yanosveremos, ni tellamarés.
Se había deslizado de entre sus brazos consiguiendo no despertarle. Había salido de entre las sábanas sin que él cambiara el rumbo de su respiración. Era una experta en no hacer ruido, en pasar desapercibida, sin embargo ese día hizo que su acompañante abriera, primero, un párpado y, luego, el otro, al grito de "Shit! Me he hecho una carrera".
Entre bostezos y aliento mañanero, ese hombre desnudo le dijo con una sonrisa socarrona que ya le valía, que por qué se empeñaba siempre en salir huyendo, para terminar diciéndole "duerme conmigo esta noche".
Desde el baño y sin ni siquiera asomarse, le contestó que no. Cuando salió de nuevo a la habitación él se había incorporado, tenía solo la zona púbica tapada con la ropa de cama, las piernas salían una por cada lado y el torso permanecía desnudo recostado sobre dos almohadas. "Venga, durmamos juntos otra vez". Mientras se calzaba los zapatos, y sin mirarle, le respondió que no.
"Oye, ¿por qué te haces la dura? Ha estado bien... bueno no, muy bien. ¿Acaso no te gusta repetir cuando el postre es chocolate?" Ahora, recogiéndose el pelo con una coleta, se giró, le miró y le dijo que no, que no solía repetir aunque el chocolate fuese Godiva.
Justo por eso, para no pasar por situaciones como esa, era por lo que no quería verlos despiertos.

Quería irse sin darle ni un beso. Sin prometer nada. Y ahora tenía delante a un tipo que le gustaba, que follaba francamente bien, al que incluso quería. Pero no era suficiente. Así que cogió el bolso y se despidió con la mano desde los pies de la cama. "Perdona si te entretengo, pero es queno te entiendo. Creí que te gustaba, creí que había química, creí que casi me querías un poquito..." La puta carrera de la media le había salido cara, sí señor. Volvió hacia la cama, se sentó a su lado y le dijo que sí, que sí, que sí , que sí... joder!. Que le gustaba, que había química y física y álgebra cuando estaban en la cama, que sí le quería algo más que un poquito. Pero que quería irse, que no tenía ganas de hablar más, y mucho menos de prometer nada. Cuando ya había dado por zanjada la conversación e iba a levantarse él le cogió la mano. "Ven esta noche, solo esta noche". Tomo airé, tragó saliva, y le espetó un NO rotundo, le preguntó que parte de la N-O no entendía. Luego se dio cuenta que había sido muy dura, despótica y sintió que no merecía la pena hacerle daño sin más.

Le acarició la cara, le tomó la barbilla entre las manos y recuperando el tono de voz conciliador pudo decir: no, no voy a quedarme esta noche. Me gustan las noches contigo, y también los días. No voy a quedarme porque querré más, y luego otra noche, y luego todas las noches, y luego algún día y también todos los días. Y me gustas, y querría pasarme todas las horas yaciendo a tu lado y no hacer nada más, y dejar que en mi pelo se hagan rastas de tanto gozar contigo entre almohadas, y dejar que luego me las desenredes... Y te quiero, pero no te quiero ni infinito, ni muchísimo, ni mucho. Simplemente te quiero, y eso solo te da crédito a algunas veces. Querré más, y no lo mereces.

martes, 24 de enero de 2012

MI PATRIA EN MIS ZAPATOS.....

A veces, en la vida, uno toma partido en cuestiones personales habiendo meditado a conciencia argumentos y respuestas. Otras, simplemente, me parecen intrínsecas o educacionales, y por más que intento racionalizarlas, no hay manera.

Eso es lo que me pasa con el "sentimiento patrio", con el de pertenencia a una sociedad, cultura o clan. Nunca lo he tenido. No más allá de mi familia o amigos.
Si me preguntan de dónde soy digo que catalana, por delimitar un poco geográficamente, pero si me preguntan de dónde me siento, aunque suene a tópico, digo que soy habitante de una gran bola de masa flotando en el Universo.

Supongo que sentirse perteneciente a un lugar o a una idiosincrasia debe ser tan reconfortante y emocionante como creer en un dios y, con ello, saberse parte integrante de un todo más importante que uno mismo, como ser de un equipo de fútbol que uno cree el mejor de todos. Yo comulgo con la frase "ni Dios, ni patria, ni Rey". Además no trago el fútbol.

La noche del sábado, cuando Bunbury atacó "El extranjero" pensé que la letra estaba tan bien escrita que ni yo misma lo hubiera expresado mejor.

Curiosamente, esa misma tarde, había hablado tímidamente con M. del tema, paseando por las Ramblas de Barcelona.  Me dio la impresión de que pasábamos de puntillas por la cuestión, quizás para no desencontrarnos y romper la magia del momento. Hablar de política, hoy por hoy,  me aburre y casi prefiero no hacerlo. Es como abrir la caja de Pandora y me da pereza.

Nunca me he "sentido" de Barcelona, ni "gracienca", tampoco me siento del lugar donde vivo desde hace casi 13 años y aún menos española, aunque lo ponga en mi DNI.
 Al final qué más da, el sitio donde naces es un mero hecho circunstancial, aunque puede marcarte una vida medio digna u otra de injusticias a tutiplén.

Y mientras volvía a casa andando esos kilómetros que separan la ciudad donde para el autobús hasta el pueblo (lo había decidido el viernes antes de irme, para así expiar pecados y toxinas del fin de semana), caminaba entre campos verdes, olivos, viñedos y almendros, sabiendo que ese tampoco es mi lugar. No tengo sitio, no me siento de ninguna parte.

En la última loma divisé a lo lejos el pueblo: el campanario de la iglesia, las casitas de piedra y sus tejas rojas, el castillo y la torre, donde ondea una bandera "estelada", símbolo del independentismo catalán. No me representa, no comprendo por qué mis impuestos ondean bajo un símbolo que no comparto, pero tampoco me preocupa demasiado, hay prioridades en las que pensar y por las que luchar. "Se comercia con las banderas y con la necesidad", decían "El último de la fila" en "No hay dinero para los chicos".....cuánta razón.

Y en ese instante, divisando el hogar a lo lejos, sólo tenía ganas de llegar a la REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE MI CASA, ese sí es mi sitio, mi lugar (mientras pueda seguir pagando el alquiler, claro está).

(Bunbury estuvo fantástico, superó con creces nuestras expectativas, con una banda de primera y su voz impecable, sin atisbos de divismo ni de idiotez, espectacular).

Ni patria ni bandera
ni raza ni condición
Ni límites ni fronteras
Extranjero soy...

Porque allá donde voy
me llaman el extranjero
donde quiera que estoy
el extranjero me siento...



lunes, 23 de enero de 2012

He descubierto...

Tanto darle vueltas a poder vivir sin trabajar y todavía no he encontrado la fórmula. Para no tener que levantarme por las mañanas para dicha misión creo que sería capaz de todo, no en vano mi primera incursión en el mundo groupie fue por Luís Aguilé (con dos cojones lo confieso), y mi himno es su himno: "Es una lata el trabajar, todos los días te tienes que levantar..."
He intentado ser una mantenida. Tuve un cuñado que era director de una oficina bancaria y una vez le propuse que me pasara un listado de clientes "herederos" para trabajármelos, pero el muy cretino no se dejó convencer. Intento fallido de vivir de rentas ajenas. Más tarde pasé una temporada de mantenida, literal, pero fui débil y acabé haciendo todas las tareas gratis por un plato de lentejas y un par de polvos al mes. Pasé del intento a la realidad con muy mal pie.

Hoy sé que no me puedo librar de currar. De vez en cuando hago intentonas pero sigo sin tener éxito. Aún así tengo claro que no puedo seguir donde estoy, me mata lo que hago, me vuelvo gris, abro la puerta por las mañanas y los pies solo quieren devolverme a la cama, necesito autoengañarme para ir pasando los días, necesito prometerme que estoy en ello, que no cejaré en mi empeño de encontrar algo que me satisfaga.

A veces las cosas ocurren sin que exista el propósito firme de que ocurran. He descubierto "mi trabajo". Con las crisis de fe actual las instituciones deben renovarse o cerrar. Ahora uno puede morirse sin que un cura diga las útimas palabras antes de ir al hoyo. Últimamente he ido a un par o tres de funerales laicos, en los que el oficiante es un tipo o tipa que canta las excelencias del individuo traspasado. Primero se entrevistan con los familiares y éstos le cuentan los rasgos de la persona, anécdotas, las canciones que le gustaban, lo buena persona que era... en fin, lo de siempre, la bondad de los muertos. Quiero hacer eso. Quiero subirme a un púlpito y hablar del que ya no está, bueno, del que está de cuerpo presente. Es un trabajo cojonudo, el cliente nunca reclamará, dices exactamente lo que los otros quieren oír, y encima obtendría material para escribir cosas.

Misión para la próxima semana: averiguar qué hay que hacer para trabajar de eso. Seguramente son funcionarios, y dado que no me veo opositando (y menos en los tiempos que corren), tendré que aprender a llegar a los corruptos que me enchufen. Pero lo tengo claro: quiero ser una capellana laica.

Y mientras busco la manera de llegar a ello me conformaré si consigo subirme a la barra de un bar (no sería la primera vez), completamente ebria (esto es altamente factible), con botas de chúpame la punta (tendré que agenciarme con unas) y cantar a pleno pulmón:

Lately I've been measuring
Seems my time is growing thin
Wind me up and watch me spin
Watch me spin
Watch me spin

Skin and bones
Skin and bones
Skin and bones don't you know

Skin and bones
Skin and bones
Skin and bones don't you know

I'm just skin and bones...








sábado, 21 de enero de 2012

RESPONDIENDO MEME(CES)



Aprovechando que nos hallamos juntitas, gintonics mediante (una Ginebra nueva, uhmmm, SW4, no tiene mala pinta), respondemos, no sin bufidos ni exabruptos, a la MEMEz que nos ha enviado SERGIO del blog IDEARIO DE UN "SUPEREHORE".


 1.- ¿Cómo te definirías a ti misma?
Siendo todas muy diferentes, cada una en su perrunez, un rasgo común que podría definirnos a todas sería: NADA o NINGUNO, osea, TRINO. ¡Ah!, nos encanta la ginebra, yujuuuu!!! (Kitty, cúrrate otro gin...).

2.- ¿Qué es para ti la amistad?
 Es lo que une a las Másqueperras....................pero esto no va a quedarse aquí. Y no, no hacemos tijeritas ni fiestas pijama, al menos por el momento. Bueno, mentira, estamos hartas de vernos los culos y  todo lo demás en nuestras excursiones cánidas. Además, en ocasiones de alto nivel etílico, alguna ha enseñado las tetas en pleno festival musiquero y se ha dejado sobetear por el resto....quieras que no, cosas así unen mucho. ¡Ah!, también algún morreo, por qué no decirlo....¡qué diablos, han sido muchos!.


3.- ¿Crees en el amor vía internet? Si crees, ¿te ha sucedido alguna vez enamorarte de alguien por este medio?
¡¡Qué remedio!!. Tema espinoso donde los haya, amigos....en la Másqueperrez ha habido de todo, se practica el amor general, particular y hasta por internet. Es lo que tenemos, somos muy cariñosas, ¡guau!. Joder, a ver, pensemos un poquito....¿un tío que nos puso su herramienta de 22 cm en la cam cuenta como amor?. Vale, dicen que sí, le queremos.


4.- ¿Qué te gusta más, el día o la noche?
Definitivamente: AL CAPVESPRE, I SI HI HA GEBRE, MILLOR. Y si el "gebre" se convierte en cubitos para gintonics, ya ni te cuento....(tías, tías, esto se nos está yendo de las manos).
 Bueno, también nos gusta el día, para qué negarlo. La vista cansada mejora mucho con la luz.

5.-¿Para ti qué va antes, el amor o el sexo?
Los huevos....luego las gallinas, y luego, si eso, ya follamos. 

6.- ¿Café con o sin leche?
Leche en barra y sin azúcar, que tenemos una edad y nos dan hiperglucemias. A las malas, leche sola, siempre, always, forever and ever (Salamandra es más de té y otras hierbas, no se sentía representada en esta respuesta...en fin).


7.- Qué elegirías entre dos cosas, ¿recibir un beso de alguien enamorado de ti pero a quien tú no correspondes o besar a alguien a quien quieres pero que no te corresponda?
Lo primero da asco y lo segundo da por el saco...saco-asco-asco-saco-saco-asco-paco.....polla!! mierda!!.
 ¿Pero al final se folla o no se folla?.

8.- ¿Qué odias y que te atrae de una persona?
Ozú, qué preguntitas....nos caen mal, en general, los falsarios, los templarios (a Sinco le caen bien), los bocazas ( a Kitty le caen bien), los envidiosos, los cretinos, los marisabidillos, Esperanza Aguirre, los COTILLAS, los arrUgantes, el Sánchez Dragó,....Oh my God!!! ¡¡¡Dios mío cómo odiamos a todo el mundo!!!.
Nos atrae la inteligencia, el sentido del humor, la sencillez, los exabruptos (coño, ya), las barriguitas con reguero de hormigas, los tatuajes, los músicos, el ingenio, la querencia por el buen beber, buen yantar y buen yacer. Amamos a Santi Balmes, casi por encima de todas las cosas (Salamandra no reconoce la evidencia, también le ama).

9.- ¿Crees en el amor a primera vista?
Unas dicen que sí, otras dicen que a la segunda (cosas de la miopía) y otras un no rotundo.

10.- ¿A qué tres blogueros pasarías estas preguntas?
A tres que sabemos que jamás lo contestarán: a Eduard Punset, a Espinete y Cristina Rosenvinge o al tonto de su marido (perdón, ex-marido) (anda que cambiar un tonto por Nacho Vegas también es de ser rarita) (bueno, se acabó el cotilleo).






 

 

 


  







miércoles, 18 de enero de 2012

MECAGÜEN LOS MONÓLOGOS TELEFÓNICOS


Desconozco el motivo que empuja a ciertas personas a llamarte por teléfono, a la hora que sea, el día que sea, para realizar un monólogo que no has pedido. Sufro en silencio (supongo que es el peaje que debo pagar por no tener almorranas) esta práctica habitual utilizada por mi queridísima big sister, llegando a desarrollar un mecanismo de bloqueo mental que va escupiendo onomatopeyas que roza el virtuosismo.

En realidad ella borda dos especialidades: taladrarte y no prestarte ninguna atención. Creo que es la antagonista del "connecting people", inventándose el modelo de comunicación llamado "desconnecting people". Tal descalabro puede producirse, como mínimo, tres veces por semana interrumpiendo la siesta sabadera, la preparación de la cena, el visionado de una peli... y vendría a ser lo siguiente:

Ring-ring-ring-riiiiing
Kitty: ¿Si?
Big sister: Hola ¿qué tal?
Kitty: Pues mira, aquí medio dormida...
BS: Ah! bueno, pues nada... yo he acabado de comer. Luego he quedado con Fulanita para ir a mirar zapatos, luego a lo mejor me voy a casa de Menganita a ver el partido, ahora entraré un momento en el Fisgut a colgar cositas. ¿Sabes qué?
Kitty: mmmmhhhh
BS: Mierda ahora no sé qué iba a decirte. Es que si no te llamo yo no das señales de vida!!! Sé de ti a través de nuestros hermanos, ya está bien. Parece que no tengas nada que decir.
Kitty: Bueno es que hablamos hace dos días, ¿no?
BS: Bueno sí pero... Ayer M. tuvo una entrevista de trabajo. No vino muy contenta pero yo le dije que no se ponga negativa, que a lo mejor la cogen. El trabajo pinta bien, es para un tema de auditorías y tal. Yo solo pido que no me vuelvan a bajar el sueldo, ni que me lo congelen, ni que me hagan doblar turnos... está todo muy mal!!!
Kitty: Ya, yo conozco a....
BS: ...sí, sí, sí, todo el mundo está igual, es una pasada. Muchos compañeros del trabajo están histéricos porque sus parejas se están quedando en el paro y ya sabes... hay que pagar hipoteca, colegios... en fin, qué te voy a contar!!!
Kitty: Nada
BS: Pues eso, nada. ¿A que no te imaginas a quien vi ayer? Qué viejo y fofo se ha puestooooo!!! Y pensar que te gustaba tanto...
Kitty: Ah! ya a Fo...
BS: ... y como siempre oye, taaan cariñoso, me dio unos abrazos, me preguntó por ti. Pero qué mal nena, qué mal. Con lo guapetón que era, eso sí, sigue tan seductor como siempre, con esa voz que parece doblador de cine. Pues eso, que se ha vuelto a divorciar y está completamente desatado. No para, ha estado en la Polinesia, en EEUU, ahora se irá un mes a Guatemala, se fue de safari... no hay nada como tener pasta. Pero no te convenía, ya te lo dije, habríais estado bien un tiempo pero luego... se cansa de todo, pero deja a sus ex súper bien económicamente...

Unos 20 minutos más tarde de suplicio...

BS: Ay niña te noto apagadilla!!! No dices nada.
Kitty: Yaaaa, es que me has pillado un poco dorm....
BS: Quita, quita, últimamente estás muy chof, no da gusto hablar contigo ni nada. Bueno, ¿quieres hablar con M?
Kitty: Buehhh, es que no tengo nada que dec...
BS: Vaaaaale, venga te la paso. Cuídate, un besito.

¡¡¡¡¡TODO ESTO TRES VECES POR SEMANA O MÁS!!!!! ¿Soy una santa o me lo parece a mi?

A menudo veo que la llamada entrante es ella y no lo cojo. Hay días que sé que no lo voy a resistir, que se me escapará a grito pelado un "¿pero no te vas a callar nunca pedazo taladroooo?", así que para no herir susceptibilidades hago un mutis y no se lo cojo. Mi hermano, harto de esta situación, le prohibió terminantemente este tipo de llamadas y le pidió cortesmente establecer un único día de "desconnecting people", los jueves entre las 19:00 y las 19:30 horas. Se prepara mentalmente y la atiende lo mejor que sabe (que ya os digo que no es mucho, tiene menos facilidad que yo para la onomatopeya no hiriente).
Durante esas semanas en las que me he visto del todo incapaz a contestarle, decido llenarme de paciencia y dar yo el paso. Aprovecho para hacerlo un día que tenga algo que contarle (es que a mi lo de hablar por hablar, como que no), una bronca en el curro, que me han petao la moto, que no me encuentro bien... La llamo y la muy cabrona me hace siempre esto:

Ring-ring-ring-riiiiiing
BS: Hooooola!
Kitty: Hola, ¿cómo...?
BS: Uffff estoy cansadísima, qué día!!!! En el trabajo no dábamos abasto, parece que se hayan puesto todos de acuerdo para ir al centro de salud. Nena, cuídate que hay una pasa de gastroenteritis, y una de tos!!!
Kitty: Pues vaya.
BS: Yo hoy tengo una migraña que no puedo con mi vida. Y M, la pobre, se ha pasado la noche tosiendo, ya está otra vez polimedicada. Ayer hablé con tu hermana y en su casa están todos con mocos y un trancazo del quince. Es un no parar! ¿Tú bien, verdad?
Kitty: (para que le voy a decir nada).
BS: ¡Ay! Que se me olvidará. Han abierto aquí al lado de casa una tienda de frutas y verduras impresionante. Cuando vengas te llevo.
Kitty: Qué bien. Aunque no sé lo que me va a durar el curro porque hoy he tenido movida, y cualquier día de éstos me ech...
BS: Te dejo, me está sonando el móvil. Ciao, ciao.

Sí, ya lo sé, es enternecedor. Necesito que alguien le quite las pilas a la conejita de Duracell o cualquier día aparezco en los telediarios.

martes, 17 de enero de 2012

"LA EVASIÓN" (LE TROU, 1960)

Hacía tiempo que la tenía pendiente. Desde que "tito" Sefton me dijera que es su película y yo, en un alarde de hacerme la chula interesante (tan propio de mí) soltara "¡ah!, sí, la de Steve McQueen, es muy buena"...."no, contadina, LA-EVASIÓN, francesa, blanco y  negro, un clásico"..."ah....¿?¿?" (con la consiguiente cara de "eso por ir de listilla).

Varios fueron los intentos, fallidos, insensatos por cansancio o por las horas noctívagas, me la dormía una y otra vez, a veces al principio, otras al final, en una ocasión todo el meollo del asunto despertándome justo al final, y eso, en una trama de fuga carcelaria, es un pecado mortal.
Hace unos días, cuando vi colgado este post dedicado a "Rebeca" en el blog del tito Seft, mi alma de Miss Manderley me dijo: "it's now or never, darling".

Y la he visto. Buenísima.

Los dramas carcelarios siempre me han gustado. Tantos hombres malos juntos, tantos uniformes y porras, la mezquindad y villanía de algunos de los que cumplen condena y de los que, aparentemente, encarnan la honradez, el orden y la ley...la tensión de la trama y ese ansia de libertad.

"La evasión" te atrapa, es simple en su factura, una celducha y cinco personajes, un plan, nada nuevo en apariencia. Pero Jacques Becker, su director, logra hacer de una sencilla historia real un entretenimiento poco vacuo ahondando en la psicología de sus personajes y manteniendo un estado de equilibrio entre la quietud y la tensión que entre ellos se genera. Brillante. Medios exiguos, exactos y justos, la sobriedad del blanco y negro siempre tan acertada. Algunas escenas memorables, la frescura de unos actores que empiezan, humildes.


Por no repetir lo que se puede leer en tantos blogs, foros y páginas de cine, no digo más. Sólo gracias, tito Seft. Me encanta ser sorprendida.


(Ahora toca hacerle caso a Salamandra y ver "Prision Break", de la cual ella dice que es muy buena y que los actores, además, están que crugen).






domingo, 15 de enero de 2012

Me niego a disculparme, por esto, NO

Llevo años escuchando la misma canción, un crítica feroz, por parte de unos cuantos (bastantes) por no utilizar la red pública de salud. Se me ha tachado de imprudente, de temeraria, de elitista, en definitiva, de irresponsable, por no acudir a los médicos de la Seguridad Social. He tenido que oír que para una gripe, vale, pero que para un cáncer hay que acudir a los hospitales públicos. Pues aprovecho la ocasión, ya que soy una de las jefas de este lugar, para decir que no pienso disculparme por ello. Que prefiero mil veces a ser cliente que "usuaria de un sistema", que no hay que ser tan cerrado de mente, que me atienden exactamente los mismos profesionales pero en su consulta privada. Y qué coño, que no pienso dar explicaciones.

Ayer recibí un e-mail que me dejó alucinada y que decía lo siguiente:

Estimada Kitty,

Te escribo estas líneas porque ahora que sé que ha salido todo bien, llamé al Dr. S, necesito disculparme. Llevo más de 30 años ejerciendo esta profesión y es del todo inaceptable la actitud que tuve contigo durante la última visita. Nunca debí decir "esto no va a ser nada, no puedes estar otra vez enferma, no quiero que estés enferma, tú no". Jamás debería haber afirmado que todo iría bien, y menos contigo. He estado toda la semana pensando en ello y necesitaba disculparme, no quiero ni pensar en qué habría podido decirte si el resultado hubiese sido otro. Sé que vienes el próximo lunes, pero me siento más cómodo haciéndolo así, porque me mirarás con el ceño fruncido y con esa expresión de ¿ahora qué? que me desarma. Estoy infinitamente contento por la noticia, porque casos como el tuyo son los que a veces hacen que dude seriamente sobre si merece la pena seguir ejerciendo, me dejan sin palabras, triste.
Y ahora que no te tengo delante aprovecho para decirte que hablo de tu caso con mis residentes, sobretodo de tus opiniones y respuestas, y me refiero a ti como "mi queridísima célula maligna". Sin ir más lejos, esta semana, después de tener que deshauciar a una paciente, les conté, a modo de anécdota, para quitar un poco de tensión a la situación, lo que me contestaste cuando te dije que era completamente extraordinario, por raro, que un tumor creciera más de 3 centímetros en 3 semanas y me dijiste "soy un organismo unicelular extraño, eso es todo". Conseguí arrancarles una sonrisa.
En fin, nos vemos en la consulta, y prepárate para llevarte un súper abrazo, y esto no te lo dice el Dr. C, te lo dice I.C., tu amigo después de tantos años de vernos las caras y debatir.

¿En serio importa de dónde cobra este ser humano?
Por suerte la admiración es mútua. Y seguramente dedica en mi caso más tiempo que en los que atiende por las mañanas en un prestigioso hospital que está despidiendo a personal. Pago por esto señores, para que me llamen por mi nombre, para que las esperas sean cortas, para que el sistema le deje hacerme visitas de más de media hora y podamos ir juntos a tomar un café. Y seguramente me quito de muchas otras cosas. Eso sí, sigo pagando mis cuotas de la Seguridad Social rigurosamente.

sábado, 14 de enero de 2012

¡¡SOY FELIZ!!

¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAARRRRRRRGGGGGGHHHHHHH!!!!!!!

Hoy soy feliz, muy feliz, ¡¡muchísimo!!.

Kitty, cabrona, perra mala, gata maula, no me dés más sustos, tengo una edad y me dan síncopes, síncopas y ataques de caspa incontrolables.....
Eres una superviviente, sobreviviente, la única toxicidad que va a correr por tus venas este año va a ser la de las farras que nos vamos a pegar todas juntas.
Y vamos a petar Bilbao, y todo lo que se tercie y voy a contratar a Serj Tankian para que toque en el salón de tu casa para tu cumpleaños, ¡¡¡el maldito salón Kitty!!!.
Puedes con todo, con todos. NO quiero ni imaginarme una vida sin ti, sin cualquiera de vosotras, no quiero ver sufrir a nadie. Quiero que vivamos eternamente en nuestra adolescencia desprogramada.
Putos médicos y putas pruebas, que se queden esperando que nos queda mucho por quemar.
Y el próximo fin de semana regaremos nuestras gargantas con destilados exquisitos para celebrar que nada ni nadie puede contigo, so felina.
Venga, que este año va a ser cojonudo, te lo digo yo......

My sweet darling.....t'estimo.


jueves, 12 de enero de 2012

ESOS LAPSUS PELIGROSOS


Ahí la versión II del "mastegatatxes" o "comeclavos" siendo yo, servidora, la inductora de una casi muerte prematura.

Me presento a un centro médico de buena mañanita para que me hagan una prueba cabronceta, de las que te meten líquidos fosforitos que si te dejan a oscuras fijo que eres como Gusiluz. Llego bastante helada, lo de ir en moto en invierno es lo que tiene. Siempre me han dicho que para los pinchazos no va bien tener las venas frías, pues si me pinchan el alma ni te cuento. En fin, después del papeleo, me meten en un cubículo y aparece una especie de novia de Shrek estúpida, borde, fea y antipática. Sin ningún tipo de miramientos me suelta un "... pues vaya, me ha tocado el gordo hoy contigo. Con las pocas ganas que tengo de currar y encima esto". Pues vamos bien amiga, tengo unos bodrios de venas y te las vas a tener que currar. Pero debía pasar por ahí una especie de hada madrina que ha hecho que se acercara un tipo amable interesándose por los exabruptos de su compañera. "Dejálo, lo hago yo. A mi se me dan bien los retos". Bueeeeno, la cosa ha mejorado, no solo en el aspecto humano sino también físico.

El chaval, que es bastante "cuqui" (no para de repetirlo: que si cuqui lo intento sin hacerte daño, que si cuqui luego me deberás un café por haberte rescatado...) se va a por agujas pediátricas y casi temo que aparezca con un sonajero para distraerme en plan "mira, mira un elefante volando". El pobre chico cada vez que me toca el brazo me mira como si estuviera tocando un fiambre, hasta que decide proceder a la estocada, "aishhhh qué fría estás, pero en fin vamos allá". No me doy cuenta que acaba de quitar el tapón de la aguja con los dientes mientras sujeta la jeringa en una mano y con la otra busca la vena y le suelto un "me tendrás que poner muy caliente para pincharme". Glups! Ya está, ya me he equivocado, putas neuronas traicioneras. Y de repente veo al "cuqui" de color azul pitufo, haciendo aghhhh. ¡No me jodas el tío se ha tragado el tapón al escuchar mi comentario! Agito los bracitos pidiendo ayuda y aparece un fornido compañero que le practica la maniobra de Heimlich divinamente saliendo disparado el tapón.
"Pero quillooooo ¿qué has heshoooo?". Me mira inquisidoramente como diciendo ha sido ella, ha sido ellaaaaa, detenedla!

Al final prueba superada. Lo ha hecho todo muy bien, muy cuqui. He intentado explicarle que no intentaba ligar, que no quería ser soez, que a veces digo las cosas al revés... "Quita cuqui, quita. Con esa vocecita de no haber roto un plato, tan educada, y de repente me sueltas eso, pues... que uno no es de piedra. Tú dirás lo que quieras, pero lo has dicho".

Pues sí, y quizás quería decirlo, vaya usted a saber.

miércoles, 11 de enero de 2012

HISTORIAS DE GIMNASIO (II). Pensamientos elípticos.

Antes de Navidad, retomé mi actividad gimnasística. Me he cansado de la piscina: hace frío, me aburro contando las baldosas del fondo, y estoy harta de gastarme la pasta en mp3 acuáticos que me duran un suspiro (y me reservo el tema para un futuro flame post, porque esto de la obsolescencia programada, en mi caso, es una maldita burla). Me hastía nadar en silencio, así que a la que se me cascó el enésimo mp3 me agarré un cabreo de los míos, me rasgué las vestiduras en señal de justa indignación y envié la piscina a tomar viento. Al día siguiente me calcé el chándal y subí a la sala de fitness a hacer un poco el primo en alguna maquinita apta para herniados. El monitor me recomendó la elíptica. Os ilustro:


Sí, es una especie de trasto en el que pedaleas de pie mientras mueves los brazos rítmicamente. Puedes graduar la velocidad y la resistencia, así que cada uno suda lo que quiere. Y es preocupante que precisamente yo, que soy alérgica al deporte, esté diciendo esto, pero me estoy dando cuenta de que sudar ME PONE. Y mucho.

El primer día fue un puto infierno. Se me ocurrió la grannn idea de pedirle al monitor que me hiciera un estudio corporal que derivara en una tabla personalizada. Para los que no lo sepais, los monitores de las salas de fitness son esos recauchutados engendros antropomorfos que visten pantalones de licra, habitan en los gimnasios y se alimentan de píldoras de proteína de síntesis y sangre derramada. Parecen tíos majos, sonrientes y enrollados, pero no os lleveis a engaño: son alimañas que duermen boca abajo y comen lactantes. La alimaña en cuestión me midió, me pesó, me echó la preceptiva bronca (gorda + torpe = eres una vaca holgazana y mereces morir) y pasó acto seguido a torturarme cruelmente encima de la máquina, aumentando cada 30 segundos la resistencia, mientras yo esbufegaba agarrada a las barras e intentaba desesperadamente no echar el bofe por la boca en una tos mal calculada. El tormento seguramente duraría unos minutos, pero a mi me parecieron horas. Una vez me tuvo agonizando medio muerta, sacó una libretita, hizo unos cuantos cálculos y me prescribió una tabla de ejercicios/paliza criminal, que el muy sádico consideraba "para MUY principiantes, porque menos de eso era tirarse en un sofá". Y con cara de señorita Rottenmeier, me emplazó a una cita para volver a medirme las lorzas al cabo de un mes. Mi vena masoquista de maltrato al cuerpo se ciñe exclusivamente a la ingesta de grasas trans y de alcohol (bueno, y de otras hierbas), pero en ningún caso incluye la muerte por extenuación, así que le dije "que sí que sí" con la mejor de mis sonrisas, aunque en mi fuero interno decidía tajantemente que iba a volver a Rita the singer. Servidora no volvía a pasar por un suplicio semejante nunca mais.

No obstante, me subía a la báscula por las mañanas y me daban los siete males.

Un buen día, harta de no tener ropa que ponerme, determiné que hasta ahí habíamos llegado: "tía, tienes que perder kilos o vas a acabar rodando en las bajadas". Así que volví a hacer dieta y saqué todas mis fuerzas de flaqueza para ir al gimnasio a dejarme la vida, un mínimo de 3 veces por semana. Hice caso omiso a la tabla recomendada, y me acostumbré a entrenar lo que a mi más o menos me parecía, un poco de elíptica por aquí, unas cuantas abdominales por allá, muchos estiramientos para recolocar mi muy maltrecha columna ... y me di cuenta de que la elíptica cada vez me costaba menos y me gustaba más. Tanto es así que empecé a incrementar el número de minutos que le daba a la máquina. Comencé por 20, al cabo de unos días fueron 30, más tarde 40 y al final empleaba la totalidad del tiempo que destinaba al gimnasio a la elíptica (1). A día de hoy, llego y directamente me encaramo a la máquina diabólica, le pongo el programa medio, me enchufo los auriculares y allí paso la siguiente hora sudando a chorro. Soy básica como un hámster dándole a la ruedita de la jaula. ¿Absurdo?, sí. ¿Engancha?, mogollón.

Cada día intento superar el día anterior, o me pongo más tiempo, o más resistencia, o más velocidad. Y durante una hora me evado del mundo, con la música atronándome las meninges (hay que ponerse cosas rítmicas y/o cañeras), mientras observo al chiquillerío circundante haciendo posturitas ... ¿y a esa porqué no le botan las tetas? menuda silicona de mercadillo te han puesto, bonita ... ostras, a aquél le va a reventar la carótida, que alguien le quite esas pesas, por Dior ... mmmmh, qué peassssso de yogurín acaba de entrar por la puerta, nostá nada m...¿CÓMOR? ¿le está mirando el paquete al de al lado?, ¿¿¿es gaylor??? no hay derecho coño, qué desperdicio (2) ... calor hace, la Virgen, ¿cuánto falta?, ¿15 minutos, todavía? bbbfff hoy no voy a poder, toy muerta... ¿otra vez Urdangarín en la tele? ya podrían cambiar el canal, todo el rato el puñetero 324 repitiendo las noticias, qué peñazo ... me voy a enchufar al iPod ... aleatorio ... mmmh ¡oooh!, cómo me pone la voz de este hombre, me hago ésta y bajo ... qué buena es, por favor... ya podrían venir al BBK este año, qué orgasmazo ... jo, se me están durmiendo las plantas de los pies, ¿para eso me gasto un pastizal en unas bambas de running? joer, entre el mp3 y esto, a la próxima le pego fuego al Decathlon ... bbfff, que no, que hoy no llego al final, no puedo más, creo que me bajo ... ¡nononono, ésta canción noooo, que no puedo paraaaarrrr! ...

¿Es grave doctor?



(1) Pseh, pa'fondo mi mondongo.
(2) Desde aquí un afectuoso saludo a todo el colectivo homosexual que me esté leyendo. Sois la competencia, entendedme ...

martes, 10 de enero de 2012

ESTA NOCHE....

...luna opaca, cielo negro...
He subido al estudio a guardar mi último legado. Mi hermano me lo entregó hace unos días: una pesada bolsa con ejemplares de la revista "Poesía" editada por el Ministerio de Cultura hace veinte años, obras de arte en sí mismas, acuradas, bien diseñadas y mejor ilustradas, perfectas para una fetichista como yo. "Las tenía en el altillo, sé que tú les darás buen uso", dijo. Gracias hermano.
No he podido resistir la tentación de abrir la puerta que lleva a mi azotea, para respirar y oler el frío, para sentirme viva, y el cielo negro estaba cargado de estrellas, y la luna opaca hoy se ha pintado de amarillo, con una redondez espléndida. El frío ha recorrido mi piel, el vello erizado y los pezones como piedras, un escalofrío ha hecho tintinear la quincalla que adorna mi oreja, y la poesía me esperaba dentro, para encontrar su lugar entre tanto papel. Estaba excitada, soy curiosa y autodidacta. Sentada en el sofá frente a la vieja chimenea apagada he desnudado mis pies para recordarme en el invierno y he cogido un ejemplar al azar, un número especial dedicado a Rubén Darío, dejándome llevar por las palabras mientras el frío me lo ha permitido...éstas me han parecido escritas para esta noche.....

Una noche
tuve un sueño...
Luna opaca,
cielo negro,
yo en un triste
cementerio
con la sombra
y el silencio.
En sudarios
medio envueltos,
descarnados
esqueletos
muy afables
y contentos
mi vista
recibieron.
Indagaron
los sucesos
que pasaban
ese tiempo:
las maniobras
del ejército,
los discursos
del Congreso,
de la Bolsa
los manejos,
y reían
de todo eso.
Con sorpresa
supe de ellos
que gustaban
de los versos
que en mis dudas
y en mis celos
a mi amada
siempre ofrezco.
¡Que sabían,
me dijeron,
ya en la historia
de los besos!...
Y se hacían
muchos gestos
y ademanes
picarescos.
Y reían
con extremos
entre el ruido
de sus huesos.
En seguida
refirieron
que se siente
mucho hielo,
en las noches
del invierno,
en las fosas
de los muertos.
Despedime.
¡Muy correctos
los saludos
que me hicieron!
Salí al campo.
Miré luego,
luna opaca,
cielo negro.
Muy ufano,
dice el médico
que la causa
de estos sueños
se halla toda
por mis nervios
y en el fondo
del cerebro.




sábado, 7 de enero de 2012

MI REY


Soy huérfana pero no me siento como tal.
Tengo dos hermanas y un hermano, mi concepto de familia queda ampliamente representado en ellos. Somos bastante atípicos, nunca una pelea, pocas intromisiones, mucho respeto y sobretodo formamos una red indestructible que los que han tenido hijos han sabido tejer añadiéndolos a la tela inicial.
Ninguno de nosotros es creyente, más bien carecemos de toda fe posible, sin embargo mantenemos tradiciones heredadas y celebramos todo lo celebrable. Nunca falta ni la bebida ni la comida, opíparos por naturaleza nos reunimos alrededor de una mesa con cualquier excusa, incluídos los entierros.
Así estos días nos hemos reunido como si nuestros padres siguieran vivos. Nadie tiene el mando aunque me siguen tratando como la "peque". Nunca hago yo la comida, aunque saben que cocino de puta madre, muchas veces me excluyen de los gastos generales... es decir soy la mimada (que no la consentida). Tengo un trato parecido a mis sobrinos, soy de las que se sienta en la mesa de los pequeños.
Para reyes hacemos el amigo invisible. Solo hacemos un regalo, o los que queramos, a una sola persona a través del sistema de papelitos con el nombre. Luego nos mandamos las cartas por correo electrónico, somo prácticos, y mantenemos el misterio hasta el último momento. Ahora ya participamos todos, el miembro menor tiene 15 años y decidió que también quería entrar en el bombo.

Ayer mi rey fue mi hermano.

Hace tiempo que quería hablar de él. Es la persona más importante de mi vida. Es mi cómplice, mi amigo, mi padre, mi hermano, mi alma gemela. Once años mayor que yo y sin embargo tan afines. Ásperos, cínicos, agudos, graciosos, simpáticos, serios, rasgos que compartimos y que, a veces, nos dificultan las relaciones con el entorno.
Poco importa lo que me regaló. Acertó. Se lo curró. Sé que le ilusionó que yo fuera la elegida. Para mi no hacía falta nada, el mejor regalo fue el cálido abrazo que me dio al entrar en su casa y la ternura con la que me meció el pelo con los ojos humedecidos. El mismo pelo que un día se ofreció a raparme cuando empezó a caer. Lloró. Lloramos. Me quiere tanto que por mi logra vencer sus fobias. Es la única persona que me ha dicho que "mataría monstruos por mi", que literalmente "mataría por mi", él tan pacifista.

Mi hermano es mi escudo, mi protector, mi mentor. Le he escuchado decir muchas veces cuánto se enorgullece de que compartamos el mismo código genético. Ha sido objeto de celos de algunas de mis parejas. Nuestra complicidad tiende a dejar fuera a los de alrededor y eso no siempre se lleva bien. Uno de los regalos era compartido. Me sugirió tres obras de teatro que sabe que me interesan y puso un clip con el dinero para dos entradas y que yo escoja, con una nota que pedía ser mi acompañante. Of course, brother!!!

Ahora sé que están los tres jodidos, sé que vuelven a pasar por el trance de sufrir por la "peque", que para ellos la espera es casi peor que para mí. Sé que estarán ahí pase lo que pase y eso tranquiliza, me dan toda la serenidad para que no me derrumbe. Pero él... sabe cómo estoy solo con una mirada, sabe si he llorado aunque me haya lavado la cara, conoce cada gesto, cada silencio y cada risa. Eso es lo más duro de mi situación, la angustia que genera a las personas que más quiero, el miedo a perderme. A perdernos todo lo que queda por venir.

Pues desde aquí te digo querido rey majo que no tengo previsto desaparecer. No te puedo prometer que no volvamos a pasarlo mal, que no tengas que volver a raparme, que no derrames algunas lágrimas por mi, pero cuento contigo como siempre y desde siempre (por suerte!!!).
Ho saps.

PD: Sin mis queridas másques todo sería más duro, sin duda. Gracias por existir, por estar ahí y por quererme tanto.

jueves, 5 de enero de 2012

Carta a los Reyes


Queridos Reyes Magos:

Este año no voy a pediros que traigáis, sólo deseo que os llevéis....

...llevaros su recuerdo, su risa, su amor, su voz, su deseo, sus canciones, sus palabras, sus promesas, su devoción, sus gemidos, su cariño, sus lágrimas, su dolor, sus susurros, a él ....

...metedlo todo en un saco y enterradlo muy profundo en el desierto del Sinaí.

Con eso me conformo para poder ser del todo feliz. Del resto voy muy sobrada. Gracias.


miércoles, 4 de enero de 2012

COMECLAVOS

Pues nada, como estas mozas me han endilgado el resumen de “la anécdota”, ahí va. Y es que últimamente el recién bautizado señor Salamandro está que se sale, señores (y sí, CDLC, le van a pitar los oídos, again).


Podría parecer, por lo que de él he escrito hasta ahora, que se trata de una persona pasiva, o triste, o ... pero no. Al margen de los problemas que nosotros podamos tener a nivel doméstico o de pareja, y de la amargura que debido a ello he destilado a veces en este nuestro cutreblog, la verdad es que se trata de un tipo culto, inteligente, divertido ... y muy friki. De hecho no es ni culpa suya: viene de una familia de despistados endémicos que la lían parda por donde van: son patosos, se pierden, se equivocan, no tienen ningún sentido del ridículo, duermen más que osos pardos en hibernación ... en fin. Una familia adorable pero mmmmuy dificilita de soportar a veces, porque nunca te acabas de fiar del todo. Siempre es un “¿se acordarán?”, “¿llegarán a tiempo?”, “¿harán lo que les toca?” ... ¡un sinvivir!. Y como toda rama que al tronco sale, el costillo es igual, y eso puede ser o muy divertido (mis cobloggers le adoran), o realmente muy agotador ... sobretodo para los que vivimos nuestros días cual Jesucristo arrastrando la cruz por el monte Calvario.

Y es que yo soy bastante Virgo. No es que sea una maniática del orden -ni mucho menos- pero sí necesito cierta dosis de disciplina. Por lo que, después de tantos años con petardos de este calibre alrededor, entendereis que haya desarrollado una cautela crónica que me obliga a prever la jugada con antelación, para así tener en cuenta todos los posibles escenarios. Por poneros un ejemplo: cuando al costillo le toca ir a buscar a Little Princess al cole, tengo que preguntarle desde dónde piensa ir, para poder estar pendiente de llamarle: si es desde el despacho, llegará tarde porque se liará en alguna reunión, y si es desde casa, llegará tarde porque se quedará dormido en el sofá. Lo único inamovible es que llegará tarde. Y que me va a tocar llamarle para echarle prisa. Son esas certezas que te dan los años de convivencia: en la época de novios estos despistes los encuentras de una ternura adorable, pero después de 14 años lo único que te provocan son ganas de lanzarle al cuello una jauría de perros salvajes.
Así que cuando estábamos todos en casa de Sincopada, organizando el fiestón de fin de año, léase inflando globos y enganchando adornos, de repente vi al costillo encaramado en la escalera colgando guirnaldas del techo, con un martillo en la mano y unas puntas en la boca, y TUVE CLARO que acabaríamos en urgencias. O se chafaba una mano o se tragaba una punta. Así que, con toda la finura que me caracteriza le espeté “¿quieres hacer el puto favor de sacarte eso de la boca, que te lo vas a tragar?”. No hizo caso de mi más que evidente don para la clarividencia (le toca los webs que le trate como si tuviera tres años. Por más razones que me haya dado para hacerlo), y fue la segunda, se tragó la punta. De repente bajó de la escalera y se agachó haciendo “¡¡¡aaaagghhhhs!!! ¡¡¡ooooghhhhhs!!!”, y escuché a Sincopada diciendo “¡no hagas nada!, ¡no hables, no tragues saliva!”. Yo primero noté que la furia ascendía atropellada por mi pecho hasta salirme por la boca en forma de “¡este tío es imbécil, joder!”. Pero después me asusté un poco, así que agarramos los abrigos y nos fuimos rápido para el CAP (Centro de Atención Primaria). Cagando leches.

En 10 minutos el médico de urgencia le había explorado y nos había derivado al Hospital de Lleida, a 50 Km. “¿Pero no se la puedes sacar tú?” ... “¡Noooo!. Necesito placas y un gastroscopio, aquí no tenemos ... sobretodo que no se mueva, ni coma, ni beba nada”. Pues nada, ya nos veis al costillo y a mi en el coche yendo con veinte ojos –porque no sabíamos donde estaba el Hospital- servidora explicándole gilipolleces para distraerlo, y él con cara de acojone y un kleenex en la boca para ir soltando la babilla. Ponía tal cara de perrillo apaleado que le pregunté “¿te duele?”, y me contestó “sí”, afirmando con la cabeza en un gesto de indecible sufrimiento. Es bastante mal enfermo y normalmente no le hago mucho caso, pero reconozco que en esta ocasión me dio pena. “Tranqui, ya verás que no será nada”, le dije. Pero no las tenía todas.

Llegamos al hospital y le explicamos brevemente a la recepcionista ... y nos entran volando en urgencias para hacer una radiografía. Aquí ya me acabo de acojonar porque la sala de espera estaba llenísima de gente y nosotros pasamos por delante de todo el mundo. Espero fuera. Cuando sale y le pregunto, contesta que la radióloga no le ha querido decir nada, pero que el celador le ha dicho que el clavo se ve claramente y que lo tiene en el cuello. Nos hacen esperar fuera de nuevo. Joder, ¿y ahora qué? ... el costi pone cara de susto, ya se ve abierto en canal y desangrándose en la camilla entre terribles sufrimientos. Durante bastante rato van llamando a gente por megafonía, pero a nosotros nadie nos dice ni Pamplona. Pasa una hora y nada, entre los nervios y la calefacción del infierno, tenemos una sed que nos morimos, es desesperante. Miro al costi y le encuentro peor cara “creo que se me ha movido el clavo y que me está tocando algo, porque tengo ganas de vomitar”, “¡no fastidies!. Tírate un poco para atrás y no pienses” (¿pero porqué tardan tanto?). Al cabo de 15 minutos más, sale el mismo celador de antes –que ya le vale- y nos suelta que el médico no ve nada en la placa y que habrá que hacer otra del pecho. Hostias, como se le haya ido p’abajo ya está liada –pensé yo. Le hacen entrar de nuevo para la segunda placa, y una vez hecha nos hacer sentar en la sala de espera y vueeeeelta a esperar. Esperamos. Y esperamos. Y después de dos horas me mosqueo: “estos no ven nada” y una súbita revelación me alumbra:  ¿a qué NO HAY nada?

SMS a Sincopada y Kitty, que estaban esperando en casa:
“Vamos por la 2ª placa y no se ponen de acuerdo. ¿Qué os jugais a que no se la ha tragado?. Seguiremos informando. Salamandra, TV3, Lleida”.
SMS de vuelta de Sinco:

“¡No jodas XD!”
Se están descojonando y no me extraña, todas conocemos al señorito, la sospecha empieza a planear sobre nuestras cabezas.

Al cabo de un rato nos llaman. Entramos, nos sentamos y el médico nos anuncia, mientras gira la pantalla del ordenador para enseñarnos las radiografías: “mirad vosotros mismos. Es que no hay nada”. Miro al costi entre aliviada y alucinada, y el muy perro agarra y suelta: “A veeeer ... es que yo la tenía en la boca y de repente ya no la tenía, pero el momento de tragármela, muy presente muy presente, tampoco lo tengo ¿eh?”. ¿¿¿¿Cómor???? -chillo yo- ¡pero si llevas dos horas diciéndome que te duele, que te notas la punta en la garganta, que tienes ganas de vomitar!. “Joder, es que yo me la noto”, responde. El médico sentencia, sonriendo de oreja a oreja: “la sugestión es muy poderosa ... pero de verdad que no tienes nada”. El Costi y yo de pasta boniato y el médico empieza a descojonarse: “lo peor es que ahora tengo que hacer el informe y tengo un problema con el diagnóstico, ¡¡jajajajaja!!”.

Pues cuentitis en fase aguda. Fácil.

Salgo de allí detrás del costi –que de repente se pone a hablar como una cotorra, después de la contención de las últimas 3 horas- pensando en qué me pide más el cuerpo: si pegarle el gran collejón de su vida (por las horas y el dinero público malgastados POR NADA) o reírme de él hasta el hartazgo. Opto tímidamente por lo segundo, aunque me porto bien y no me mofo en demasía. No se libra del escarnio, por eso, cuando llegamos a Can Sincopada el descojone es generalizado: en nuestra ausencia le han bautizado y a partir de ese día será el “mastegatatxes” (en castellano, el “comeclavos”). Como os he dicho anteriormente, procede de una familia sin ningún sentido del ridículo, así que le da exactamente igual y se descojona del mote como el que más ... de hecho se ofrece a hacer algún otro numerito de faquir en la fiesta del día siguiente ... es un petardo pero el cabrón tiene gracia, qué le vamos a hacer.

PD: Por cierto, que el clavo obviamente apareció: voceando desgañitado en el suelo, y a unos pocos centímetros de donde estaba medio clavada la bendita guirnalda. Creo que para Reyes este año van a ser otras gafas.

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