lunes, 3 de noviembre de 2014

VIDAS

 

 ¡Oh! No habéis traído mis galletas...
Le digo que sí. Que pase y tome asiento que enseguida estoy por ella. Se disculpa por interrumpir, saluda a la otra señora que estoy atendiendo y mientras se sienta comenta que esas galletas son las únicas que le gustan a su marido.

- Ya estoy con usted Conchita. Voy a buscarlas en el almacén que solo quedaba una caja y se las aparté.
- ¡Qué majas soys las dos! Es que le gustan tanto y es tan fácil hacerle feliz que...
- Aquí las tiene. ¿Va a querer algo más?
- Sí, me llevaré frutos secos.
- No se levante, ya le voy poniendo lo que me pida.

Conchita tiene 85 años, anda con bastón y siempre tiene una sonrisa dibujada en su rostro. Me gusta esta mujer, no huele a vieja y va siempre impecable. Es muy dulce y agradecida, y siempre me comenta - cuando yo le digo que es la persona con mejor humor del mundo- que no entiende por qué los viejos se vuelven tan cascarrabias, que a su edad ya solo se puede estar en paz.

Mientras le voy poniendo en bolsitas unas pocas nueces, avellanas y almendras, me doy cuenta que me mira casi examinándome y le sonrío. Me gusta Conchita porque además de oler muy bien, no me habla de vanalidades, ni me comenta que hace mucho calor aún, ni me habla de sus males, ni si le duele aquí o si ha ido al médico. Algunas veces hablamos, y otras no. Pero por su expresión sé que quiere decirme algo y utilizo el lenguaje corporal para que suelte lo que le pasa por su blanca cabeza. Levanto una ceja, la miro y ella dispara.

- ¿Estás casada?
- No.
- Bueno, casada o vives con alguien...me refería a estar en pareja.
- No.
- ¡Vaya! Pero si eres guapa y limpia... qué cosas.
- Jajajajajajaaaa. ¡Gracias por el cumplido! A mí me encanta que usted quiera tanto a su marido, después de tantos años y aún...
- No, no. Tantos años no. Unos cuantos, es mi segundo marido. Fui de las primeras mujeres en este país que se divorció, incluso conseguí la nulidad eclesiástica.
- ¡Ahí va! Es una caja de sorpresas. Pues no debió ser fácil.

Voy preparando el pedido y de repente se hace el silencio. Levanto la vista para preguntarle si quiere algo más y tiene la mirada perdida. No le digo nada y espero que vuelva a conectarse.

...no, no fue nada fácil. Yo era muy joven cuando me casé y estaba muy enamorada. Entonces no te explicaban nada. Los chicos te pretendían, si a tu padre le gustaba el mozo te dejaba casar y ya está. Pero de las cosas de la carne nada de nada. Lo que pasaba en mi casa para mí era normal, pero no venían los hijos. Llevábamos casados diez años y no me quedaba embarazada. Así que asumí aquello del "chica, tú no sirves" y decidimos adoptar. Todo lo hicimos con mucho amor. Adoptamos un niño maravilloso, mi hijo, nuestro hijo.

Conchita habla para mí pero es una reflexión en voz alta. No interrumpo. No pregunto. Miro su expresión y su sonrisa no desaparece ni su rostro muestra un ápice de tristeza o de rabia. Hace pausas y yo solo asiento con la cabeza.

... luego él empezó a viajar porque le hicieron jefe del departamento de ventas de la empresa. Vivíamos bien, ganaba bastante y yo hacía arreglos de costura en casa. ¡Gané premios de bordados! Era muy artista. Cuando empezó a viajar y no dormir en casa...descubrió que le gustaban los hombres. Que era gay, como decís ahora. Durante unos años vivió un infierno. Yo le veía atormentado pero no sabía cómo explicármelo, hasta que se enamoró de un hombre y ya no pudo más. Primero me quedé helada, pero fui comprendiendo muchas cosas...entre otras que no consiguiera quedarme embarazada. Pero había mucho amor y respeto entre nosotros, así que le ayudé. Le dejé marchar y seguimos siendo grandes amigos.

La historia me conmueve, pero sobretodo me alucina su dulzura, su falta de acritud, su comprensión, su capacidad de ponerse en la piel del otro.

- Claro, pueden ser amigos porque no hubo engaño ninguno. Cuando se casaron eran dos pipiolos que desconocían su sexualidad. Hicieron lo que se esperaba de una pareja de novios. Para ustedes todo era normal.
- Es que entonces no se hablaba de las interioridades. Yo no podía contarle a una amiga que si lo hacía así o asá. Yo creía que mis amigas vivían lo mismo que yo.
- Y su hijo, ¿cómo lo encajó?
- Mal. No quiere saber nada de su padre. He intentado que no le juzgue pero...

Le digo que me pase su bolsa de la compra que le iré poniendo las cosas. Si no fuese por la cadera que la tiene jorobada, está estupendamente. Es ágil, pequeña, flacucha. Se levanta, mira el reloj y dice que tiene que ir tirando para casa a hacer la comida. Me tiende un billete y mientras cuento el cambio para devolvérselo la oigo respirar hondo.

...conocer a mi marido actual es lo mejor que pudo pasarme. Descubrí que se podía ser feliz tanto dentro como fuera de la cama. ¡Fue una revelación! Bueno, supongo que sabes a lo que me refiero (
emite un jijijiji, al tiempo que se tapa la boca). Tú si no quieres, no te cases. Pero sé feliz, y si un día se arrugan las sábanas y no puedes planchar, que te importe cien pepinos. Es que esa palabra que decís ahora de foll..., no me gusta decirla.


Aguanto la puerta para que pueda salir y pienso que ha llegado lozana a los 85 años porque aplica la sensatez: ni rencor, ni asco, ni odio.





jueves, 23 de octubre de 2014

Cambios vitales


Después de poner todo mi empeño en ello...






...si al doblar la esquina no hay un precipicio, todo irá bien.




miércoles, 8 de octubre de 2014

Saber estar solos

Hace solo unos pocos días hablaba con alguien que ha finalizado una relación pero que...no sabe acabar de cortarla. Contando mentalmente hasta mil al revés y en inglés (porque sino luego parece ser que soy un poco dura), le dije algo parecido a "Las rupturas son dolorosas normalmente (porque no estoy de acuerdo que sea siempre así, a veces son reparadoras), pero lo realmente jodido es la poca capacidad de la gente a permanecer sola hasta curar las heridas. Hay que saber estar sola, amiga".

Ayer cayó en mis manos una de esas chorradas que circulan por internet de 50 cosas que hacen los fulanitos o menganitos, y me pareció la mar de adecuado, aunque fuese para destriparlo.
El tema es el siguiente: "23 cosas que solo podrán entender las personas a quienes les encanta pasar tiempo solas". Así, para empezar decir que el número 23 se me antoja raro, raro, raro... y que apostillar que "solo podrán entender" me da la misma rabia que cuando alguien me dice "qué sabrás tú de cosas de hijos", ya que no tenerlos no me inhabilita para opinar.

Ahí van las 23 cosas.

1. Un fin de semana en el que no tienes planes, no tienes responsabilidades, y ningún lugar para ir, clasifica como uno de los mejores fines de semana que puedes tener.
La cosa 1, la compro. Es absolutamente maravilloso no tener ni una sola obligación, ni rumbo ni nada de nada. Pero a decir verdad, eso lo puedes hacer perfectamente en pareja, con hijos ya...casi que no.

2. Algunas veces tus amigos tratarán de hacer planes contigo y no tienes razones para decir que no a no ser que quieras estar solo todo el día. (Tu plan es no tener planes, la gente debe entender eso, ¿cierto?)
Debería ser así. No desear el contacto humano con nadie no te convierte en una ameba ni un anti-social. No tengo ni idea de cuánto hay de despecho y cuánto de incomprensión, pero al final los solitarios suelen mentir e inventarse excusas.

3. Un buen álbum, libro o show de televisión puede mantenerte distraído por más tiempo de lo que puede una fiesta, una discoteca o un bar.
Pues sí. Pero lo de los bares... no hay sitios en el mundo que puedan distraerme más, ya sea sola o acompañada.

4. Irse a una cabaña en la mitad del bosque para pensar por un tiempo es como la mejor idea para unas vacaciones.
A mí la idea de que para ser un buen solitario tengas que ser eremita... como que no. No necesito retirarme del mundanal ruido para pensar, pienso desde que me levanto hasta que me acuesto.

5. No hay nada más emocionante que planear un paseo largo, en carretera, porque sabes que vas a poder pensar en tus cosas, escuchar tu música, y poner tus canciones por horas y horas hasta que se acaben. ¿Habrá algo mejor que ésto?
Pues posiblemente no haya nada mejor, pero las personas que somos caóticas, que perdemos las cosas (como los trenes y aviones), viajar acompañados facilita mucho las cosas. Renuncio a la soledad, en este caso, por incompatibilidad personal. ¡Y porque no conduzco!

6. Cuando alguien dice que no puede comer solo en un restaurante, tú estás como ¿en serio? ¡Ese es uno de los mejores placeres de la vida! ¿Comida? Bueno. ¿Un libro? Bueno. ¿Ninguna conversación en absoluto? Perfecto.
Pues eso, perfecto. Me encantaría poder comer sola y ahorrarme, la mayoría de las veces, conversaciones que no me interesan en absoluto. Pero en el curro eso es prácticamente imposible.

7. La peor cualidad que algún posible amante podría tener es "dependencia". Tú necesitas tu espacio como el aire para respirar. Esto es esencial.Si necesitan estar cerca de ti todo el tiempo, no hay acuerdo.
Que a alguien le abrume la dependencia, no es síntoma de que le guste estar solo. Se puede ser absolutamente sociable sin ser física y emocionalmente dependiente de nadie.

8. Aunque estés apegado buscarás horas para pasar tiempo por tu cuenta, solo para mantenerte cuerdo (y para mantener tu relación saludable y feliz también).
SI. Mucho tiempo acompañada mengua mi poca cordura.

9. La única persona que considerarás para casarte será alguien a quien también le encante pasar tiempo solo, de otra manera esto no durará.
Me ponen enferma las obviedades.

10. Si alguien que te conoce te fuera a describir, una de las palabras que usaría con toda razón sería: independiente.
Me siguen poniendo enferma las obviedades.

11. Tu intuición es tan buena porque pasas una increíble cantidad de tiempo solo y cultivándola.
Jajajajajajaaaaaaa qué chorrez!!!! Que yo sepa, mirarse mucho el ombligo no es lo que más desarrolla la intuición.

12. Mientras las personas a tu alrededor odian estar solas, tú consideras que es una alegría poder seguir en tu capricho de soledad y este sentimiento es mucho mejor si vives solo, porque no tienes mucho tiempo para hacer todas esas pequeñas cosas que haces cuando no hay nadie alrededor.
A ver, si no se dijeran tonterías como "capricho de soledad", no me daría tanta alergia. Yo solo agradezco que no haya nadie cuando tengo que ir al baño. A cagar, se entiende.

13. Estás siempre trabajando en un proyecto - normalemente algo artístico- y empiezas a ponerte ansioso si no puedes trabajar en él por unos días.
¿Normalmente algo artístico? Pffffff hacer que los solitarios sean más atractivos con un halo de misterio...me da asquito.

14. Cuando sales con otras personas prefieres salir con cada uno o en un grupo pequeño. Entre más íntima y profunda sea la conversación, mucho mejor.
Totalmente de acuerdo. De hecho siempre aviso: no hago tríos ni orgías.

15. Eres observador -mirando y analizando el comportamiento de las personas- y, graciosamente, eres bastante querido, lo que puede ser un problema sabiendo todo el tiempo que quieres pasar por tu cuenta.
Al punto 15 le tengo que hacer una reverencia. La mayoría de las veces no comprendo cómo se me puede querer.

16. Pasar solo un día entero te hace sentir más tú que nada en el mundo.
Estas afirmaciones me dan asco. ¿Qué carajo significa sentirse más tú que nada en el mundo?

17. Normalmente te gusta el frío, el clima lluvioso, ya que esto te da más excusas para quedarte en tu casa hibernando y leyendo, sentado al lado de la chimenea, pensando, acostado, escribiendo en tu diario.
Que sí, que sí... Una de las cosas que más me gusta hacer, es ir sola a la playa, horas y horas. ¡Que no cuela! Parece una descripción de anuncio del Corte Inglés.

18. Si no estás pensando en las importantes preguntas de la vida, debes estar muerto.
Vamos a ver, que viva sola no me acredita para ser una plasta. Los que no piensan, en general, podrían estar muertos perfectamente (lo digo porque su aportación a la sociedad es menos cero).

19. Ya que le pones suma importancia a pasar tiempo solo, estás más presente y atento cuando pasas tiempo con otras personas, porque no sientes como si estuvieras perdiendo tiempo para estar solo.
Esto es lo mismo que decir que "Ir por ir, es tontería".

20. Preferirías ir a caminar o a la playa solo que acompañado, lo que no quiere decir que no te gusta ir con otras personas, sólo que es una experiencia más enriquecedora si lo haces solo.
Pasapalabra y pasa la cabra.

21. Seguro que es divertido tomar vino con amigos, pero, ¿tener una botella de vino para ti solo al final de un largo día? Es 100% el paraíso perfecto.
No voy a discutir eso.

22. Estás siempre planeando una aventura solo, yendo a una aventura solo, o regresando de una. Experimentar el mundo con tus propios ojos sin la opinión de nadie más no es solo un deseo, es una necesidad esencial para ti.
Tener la capacidad de raciocinio y el criterio suficiente para tener "opinión" es lo único importante. Luego puedes quedarte en el sofá de tu casa mirando el techo, bueno, al menos yo lo prefiero a la aventura.

23. No hay nada en absoluto que pueda hacerte sentir mal cuando alguien te cancela un plan y te deja con tiempo para ti sorpresivamente. 
A eso se le llama no aburrirse, un cambio de planes no tiene que significar que hay que  hacer algo sí o sí.

Dado que me ha parecido obvio, repetitivo y que intenta dar a entender que las personas que disfrutan de la soledad son más creativas, que se gustan a sí mismas hasta aborrecerse, no me queda otra que hacer mi playlist: "Los rasgos fundamentales de las personas a quienes les encanta pasar tiempo solas"

1. No conocemos el aburrimiento.
2. Solemos ser tranquilos.
3. Nos gusta ver, oír y analizar.
4. Nos disgusta profundamente el ruido, sobretodo, las voces agudas y las conversaciones a gritos.
5. Preferimos no tener que consensuar nada. Nos gusta elegir y hacer las cosas cuando nos place.
6. Nos pesan las obligaciones si las podemos evitar, lo hacemos.
7. Solemos ser independientes a cualquier nivel: económico (más que nada porque facilita la independencia), intelectual, emocional...

Saber estar solo es de las pocas cosas que garantizan la estabilidad. 
Aprendan a hacerlo. Por su bien. Por el de los demás.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Señores: SMS ha muerto


Desde ayer el servicio SMS, mese-mese para los amigos, ha dejado de tener sentido para mí. El último bastión ha sucumbido a la tecnología.

Si ya no recibo mensajes de Sincopada... ¡¡¡no voy a recibirlos de nadie!!!
Bueno, miento.
Cada seis meses seguiré recibiendo un mensaje de una famosa cadena de perfumerías indicándome que hacen la jornada de precio andorrano (que suelo aprovechar porque mi perfume solo es permitible a precio de principado sin impuestos).
Y también seguiré recibiendo un mese-mese de la entidad bancaria cada vez que yo, o alguien sin mi permiso, gaste una cantidad advertible con mis tarjetas de crédito.

Así que, puedo dar por muerto el servicio SMS.

Sincopada, ¡¡¡bienvenida al siglo XXI!!!



domingo, 14 de septiembre de 2014

Ahora es siempre

Cortesía de mi queridísimo amigo J.

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿¿¿1 de septiembre??? FELICIDADES LAGARTAAAAAA

Ya, ya sabemos que eso de cumplir años no es lo que más te mola... pero chica, nosotras preferimos que los cumplas, y sobretodo, que los cumplas tan serranamente.

Del trío calavera eres la última en cumplirlos, y eso de que seas la benjamina tiene su qué, porque tienes ahí el "pozo de sabiduría másquepérrica" para que te podamos contar cuánto pesa un año más, o para que te digamos que en la hora uno, minuto cero de un año más... ¡NO PASA NADA!

A ver, un año más sirve para:

- poder decir yo estuve ahí (y anda que no hemos estado en sitios, conciertos y situaciones)
- poder calibrar que cualquier tiempo pasado...fue tiempo pasado, que ni peor ni mejor, que la vida es un patchwork de circunstancias
- haber disfrutado de vinos, ágapes, polvos, arrumacos...en suma, los placeres de la vida
- ver crecer feliz a la muchachada
- saber que has dicho y hecho más tonterías (¡¡¡lo que dan de sí 365 días!!!)

Y a todo esto te plantas en un bonito número 43.

Y como la vida es un cabaret, un frenesí, un tango y un candombe, te felicitamos bailando.... ¡¡¡¡DESPELOTA AL SR. CUERVO QUE VAMOS P'ALLÁAAAAA!!!!

(Sí, sí, Nancys Rubias, con un par.. y qué más da... ¡¡¡NOS DA IGUAL, NOS ENCANTAAA!!!)




Y EXTRA BALL porque tú lo vales, porque somos amigas para siempre, pizpiretas, misteriosas, discretas, delincuentes, diferentes, charlatanas, descocadas......AMIGAS.


jueves, 14 de agosto de 2014

¡¡¡No estoy sola!!!

A veces reconforta saber que hay gente tan empanada o pringada o singer morning, como una misma.
Leo este titular: El increíble descuido de Ángel David Rodríguez, recordman de España de los 100 metros. Lo primero que pienso es que es posible que no se diera cuenta que había cruzado la meta y siguió corriendo, o que salió sin atarse los cordones y se dio de bruces, o que se quedó dormido antes de la prueba...Pero sobretodo me asalta la alegría de saber que hay más gente que tiene "descuidos".

Sigo leyendo:Ángel David Rodríguez, el atleta español más rápido de la historia (10.14 en los 100 metros) ha llegado ocho horas más tarde que el resto de la delegación española a Zurich, escenario del Campeonato de Europa
Bueno, él tiene el récord de velocista, pero yo sigo ostentando el de llegadora de tarde y el de hacer llegar tarde o nunca a los demás...¡¡¡que ocho horas no son ná!!!
A ver, qué le pasó al muchacho. ¿Tuvo pesadillas la noche anterior? ¿Le asaltó un virus intestinal? ¿No podía cerrar la maleta? ¿Despertó con un lumbago impertinente? Nooooooooooo. Simplemente abrazó el síndrome del singermorgnismo. El atleta cuando llegó al eropuerto no recordaba haber cogido el pasaporte ni la cartera. Se dio cuenta del olvido justo antes de tomar el vuelo de las 8:30 de la mañana. Vaya, como suena ésto. Rápidamente me solidarizo con Ángel David y me entran unas ganas irrefrenables de llamar a la Federación de Atletismo para que me den su móvil y poder ser amigos para siempre.

Pero la maldad periodística no tiene límites y la noticia sigue dando detalles de la torpeza de mi nuevo amigo. Cuando regresó a casa para recoger la documentación cayó en la cuenta que se había dejado las llaves dentro y el pobre chico relata "a las 7:30 de la mañana he tenido que llamar a un cerrajero que me ha cobrado 170 euros, y encima me ha dicho que de haber llamado media hora antes me habría salido más barato". Si es que cuando uno empieza mal el día lo que pueda pasar luego es como los caminos del Señor: inescrutables.
Cuando finalmente el cerrajero le abrió la puerta, mi querido Ángel David, recordó que había metido la cartera y el pasaporte dentro del equipaje. El mismo equipaje que se había llevado al aeropuerto para coger un vuelo que había perdido.
Y si el recochineo no fuese aún suficiente, la nota de prensa termina diciendo que "El velocista madrileño tuvo que pagar de su bolsillo el billete de avión para desplazarse a Zurich".

Moraleja: ser descuidado solo se lo pueden permitir las personas con cartera abultada. 
Sé de lo que hablo.



sábado, 2 de agosto de 2014

Mentes diáfanas

Un día de esta semana iba en el coche con LittlePrincess (la hija de Salamandra) y MiniBorroka (la mía propia).

MiniBorroka le pregunta a LittlePrincess:

MB:¿Tú crees en dios?
LP: No.
MB: Yo tampoco.
Sincopada: Ni yo...
MB: Pues Cm y Cn, que son hermanas, una cree en dios y la otra no, ¿cómo puede ser?.
S: Mira, cada cual tiene su fe.
MB: ¿Qué es fe?
S: Fe es algo que, o te lo crees o no te lo crees, porque no tiene explicación.
LP: Pues yo no me lo creo y mis padres tampoco.
MB: Ni yo, porque Cn dice que dios está en el cielo y yo subí en avión para ir a Marruecos y ahí no había nadie.
LP: Claro, es que ahí no puede haber nadie.
S: Chicas, dios es más una idea que un ser propiamente dicho.
LP: Menudas tonterías se cree que la gente...
MB: Es verdad, parecen tontos...
S: Mirad, lo de creer en dios es algo muy personal.
MB: Sí, pero más personal es el cepillo de dientes.
S: ¡Jajajajaja! Desde luego, muchísimo más, dónde va a parar.
LP: ¡Jajajaja! Es que tienes cada cosa, MB ....

La niñez, qué porculero tesoro...


miércoles, 30 de julio de 2014

Oracular Spectacular




Por más que intente ahora enmendar mis throwing shits, últimamente estoy que lo peto.
Así que, por acabar de decir todas las verdades, después de ser la responsable del calentón con lo de viajar al pasado escala Bilbao, las muy insensatas de mis queridas amigas me dieron en custodia la pasta compartida, o lo que nosotras llamamos "el bote del programa".
Fuímos a la parada del tranvía y ya que era la cajera me dispuse a comprar los billetes. Se supone que esta operación es para todos los públicos: pantalla táctil en la que escoges billete, número y te da el importe. Ya solo queda pagar con monedas o billetes o tarjeta o alguna cosa que desconozco de qué se trata pero que yo inutilicé tirando por ahí las monedas.
En fin... sirva esta introducción para contextualizar que mi estado mental empieza a ser preocupante y que de un cerebro tan espongiforme solo pueden salir majaraderías.

Lo interesante de todo esto es que los que me rodean siguen creyendo en mis aptitudes para hacer las cosas, y me dan el "bote del programa" (bueno, para esta misión es posible que llegue a ser rentable, con mis encantos puedo conseguir descuentos en los bares), me dejan al mando de un negocio, me dejan cuidar de sus niños... no sé si forma parte de una terapia secreta que nadie se atreve a mencionar cuando estoy presente.

Me hallaba yo haciendo de vendedora de platos comestibles suculentos y un cliente me pidió tortilla de patatas. Quedaba un trozo bastante grande y una entera, y entendí que quería una ración. Así que me disponía a servirle la porción ya cortada cuando me dijo "No, no, la quiero entera, ¿puedo comprarla entera?". Evidentemente no existe ninguna ley que prohíba vender una tortilla de patatas con cebolla entera, es más, en la tienda existe la ley que dicta véndelo todo que hay que pagar los créditos. Le dije que me parecía estupendo que iba a por una bandeja e interrumpió mis acciones preguntado "Peeero.. ¿cuánto cuesta?". Sufriendo este estado de grave salud mental transitoria, interrumpir mis actos es un riesgo, así que la respuesta fue...extraña.

- Peeeero... ¿cuánto cuesta?
- Mmmmmmm... no sé, se lo tendré que preguntar.

El tío miró hacia un lado, hacia el otro, levantó el cuello para ver si había alguien en la trastienda, y delante la evidencia que en la tienda estábamos él, yo y una clienta que acababa de entrar preguntó sorprendido "¿Preguntar? ¿A quién? ¿A la tortilla?".
Me entró un ataque de risa y le dije que sí, que no, que bueno, que me había confundido. Pesé la tortilla, le canté el precio, le pareció razonable y se la llevó entera, no sin antes decirme "Ay, ay... que tú debes ser la rarita de la familia", pero en realidad me quiso decir: ¡¡¡deja las drogas YA mujer!!!.

A todo esto, que hablando con Sincopada le ha parecido estupendo que abra un chiringuito en el Másques a lo Pulpo Pol pero con Torti Potatoes, oracular spectacular.

¡¡¡Preguntad sin complejos sobre vuestras necesidades y anhelos y la tortilla os orientará!!!
Palabra de Kitty.


domingo, 27 de julio de 2014

¿El SECRETO? Nada que ver conmigo...


A mí el calor bochornoso del verano en las ciudades, me aturde. El de la playa, no. Así que según a qué horas andar por las calles de Barcelona me resulta un absoluto suplicio.
Bajé del autobús y miré la cuesta que me quedaba por subir al tiempo que soltaba un soplido y me recogía el pelo en un moño.

"¡¡¡Oiga!!! Perdone, ¿puedo hacerle una pregunta?". Si, lo oigo. Una voz masculina a mi espalda que llama la atención a alguien. No me giro cuando se dirigen de usted porque no interpreto que sea para mí, pero si me tocan el hombro y me dicen "¡Espere, espere, por favor!", entonces sí, aguardo lo que tengan que decirme. 
Levanté la ceja a modo de usted dirá, caballero. Se trataba de un hombre de edad indefinida, la calvície o el pelo blanco siempre me despistan, que resollaba e iba cargado con bolsas de la compra.

- ¿pihgahraoerher de la poaihdarhapñjkldr ... es el viaseuroaperq del iaeraueopriacmgioqh secreto?
- Estoooooo... no sé qué dice.
- ¿El  pihgahraoerher de la espalda es el viaseuroaperq del iaeraueopriacmgioqh secreto?
- ¿Que si llevo un secreto en la espalda? ¿Se me ha cagao una puta paloma en la espalda? ¡¡¡joooooderrr!!!
- No, no, nooooooo. Pregunto si el pihgahraoerher de la espalda es el sello del iaeraueopriacmgioqh secreto.
- (tío más raro... no entiendo la mitad de lo que dice). A ver, un sello, mi espalda, un secreto. ¿Me hablas del tattoo de la espalda?
- Siiiiiiiiii (se le mueven incluso las orejas de la emoción). ¿Es el sello del libro del secreto?
- No. No sé de qué me hablas. No conozco ese libro... lo siento. 
- Es un sello rojo con una S, como el tuyo. ¡Qué gran libro!
- Pues ya te digo que no. Además, esto no es una S, es una M, bueno o un truño, pero una S está claro que no es. Venga, hasta luego.
- Léelo, te encantará. Adiós.

Entre que el tipo era raro de cojones, que lo del sello me parecía de lo más enigmático, por la noche me puse a buscar información y, ¡oh, dios mío!, me rechinaron los dientes.
Si algo me sulfura mucho, pero mucho, mucho y mucho más, es todo lo que tenga que ver con la autoayuda. No puedo con ello, me pone de muy mala leche. 

Googleando encontré que lo escribió Rhonda Byrne en el 2006 llegando a ser un superventas del copón (parece ser que también hubo película) y di con esta reseña: 
"El secreto de Rhonda Byrne es uno de los libros más deseados de los últimos tiempos ya que trata sobre cómo construir una vida plena, abundante y feliz [empiezo a ponerme nerviosa]. Altamente codiciado, oculto, perdido, robado y comprado por grandes sumas de dinero, se ha transmitido en todas las eras. Este secreto milenario lo han conocido algunos de los personajes más destacados de la historia: Platón, Galileo, Beethoven, Edison, Carnegie, Einstein..., así como muchos otros inventores, teólogos, científicos y grandes pensadores. Ahora el Secreto se revela al mundo [tengo claro que no lo leeré jamás]. Conforme vayas leyendo y aprendas El Secreto, descubrirás cómo puedes tener, ser o hacer todo lo que quieras. Sabrás quién eres realmente. Conocerás el verdadero esplendor que te espera [ahora ya estoy nerviosa]. El Gran Secreto siempre ha estado presente de forma fragmentada en las tradiciones orales, en las religiones y en las distintas filosofías de todos los tiempos. Por primera vez, todos esos componentes se han reunido en una increíble revelación que transformará la vida de todo aquel que la experimente [empiezo a notar arcadas]. En este libro aprenderás a utilizar El Secreto en todos los aspectos de tu vida: dinero, salud, relaciones, felicidad y en todas tus interacciones con el mundo. Empezarás a entender el poder oculto y sin explotar que hay en tu interior. Esta revelación te aportará la felicidad en todas las áreas de tu vida [¡toma ya! ahora que ya he vomitado... puede que sí, que me encuentro más ligera y dichosa].

Com ya he dicho yo no puedo soportar esta forma de explicar la vida y la manipulación de la misma, me parece una forma tan elevada de relativización que me descoyunta. Amén del timo espiritual, cognitivo y venial que supone. Hace ya unos cuantos años, estando en una planta de hospital de niños, la madre de uno de ellos vino a contarme que esa tarde iba a venir una especie de curandera que le había hecho mucho bien a su chiquillo. Yo puedo llegar a comprender que la desesperación y la frustración puedan conducir a utilizar métodos no ortodoxos cuando fallan los canales habituales para solucionar problemas. Comprendo aunque no comparto. Pero cuando dijo que pasaría por la habitación de mi sobrina para ayudarnos fui seca y contundente diciendo que no, gracias, pero no, cosa que no le sentó demasiado bien y concluyó diciendo que tampoco podía hacerle daño.
Eso me enervó y entonces sí fui dura y contundente: las técnicas absurdas y sin evidencia comprobada que puediese utilizar no sé si hacen daño, el daño viene de las expectativas, todavía más absurdas, que eso pueda generar. No es inocuo, nada que juegue con las ilusiones y esperanzas lo es.

Por suerte existen más personas que piensan como yo, a pesar de las ventas millonarias de libros de esta calaña, y hace un par de semanas me recomendaron la lectura de una entrevista que le habían hecho a una filósofa francesa de origen marroquí, Eva Illouz, a la que definen como "deconstructora de la autoayuda". Me enamoré al instante de esta mujer. Dice cosas tan maravillosas como: "Entre las cosas sobre las que he escrito está la hiperresponsabilización del sujeto. Una de las ideas de la autoayuda es que nosotros modelamos por completo nuestro destino y que la suerte no juega ningún papel en ello. Es tu inconsciencia la que ha estado, de alguna forma, pertrechando el desastre que te haya podido ocurrir. Es una de las cosas que más detesto de la autoayuda. Hace que, al final del día, seamos responsables de todas nuestras miserias".

En un momento dado el periodista comenta que tenemos que mejorar por dentro para ser socialmente adaptables, a lo que ella responde: "Para encajar en el trabajo, por ejemplo, pero la mayoría de puestos de trabajo son un infierno. Tienes que tratar con locos, personas enfadadas, gente frustrada...Y la solución que se ha encontrado colectivamente es la de trabajar en uno mismo, autoayudarse. Creo que una gran parte de esta cultura, literalmente, nos vuelve locos. Porque seas como seas siempre hay algo que puedes mejorar. Te hace, por definición, inadecuado. Si tienes muchas parejas sexuales, quizás es que algo no funciona en ti. Y si tienes pocas, lo mismo. Si sales mucho, es que no tienes suficiente tranquilidad en tu interior. Si tienes demasiada tranquilidad, deberías aprender a entretenerte un poco más. Tienes que ser un modelo de persona, pero el caso es que no existe un modelo".

Y me quedo con esta afirmación, que bien podría ser mía: 

La autoayuda te hace trabajar muchísimo para ser alguna cosa que no eres. Y no existe ningún modelo claro de lo que tendríamos que ser.

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