sábado, 31 de marzo de 2012

Leer el sexo, oler el papel

En el pueblo hay un extraño personaje. Es un escocés nacido en París, que alterna la estepa lleidetana con Suiza, por donde tiene repartidas las 3 hijas que atesora. Es capaz de tocar cualquier instrumento, posee un negrísimo humor inglés y nunca trabaja, sólo bebe cerveza, pasea y viaja de aquí para allá, quince días aquí y quince en Suiza, cuidando de su prole.

Antes vivía en la casa donde yo vivo ahora y supongo que fue uno de esos días en que vino a ver cómo estaba quedando cuando vio mis libros. Desde entonces, periódicamente, me va regalando sus libros, pero no uno a uno, no, por bolsas. Novelas, guías de viaje, algunos en inglés, otros en francés, alguno realmente sorprendente.

La última donación fue el pasado jueves. Me dijo que tenía una gran colección de National Geographic, guardadas en sus elegantes archivadores, y me preguntó si las quería. Obviamente mi fetichismo rallando el síndrome de Diógenes me hizo escupir un "SÍ" rotundo. Cuando fui a su casa en la entrada había una gigantesca bolsa de deporte llena hasta arriba de revistas, abierta porque no daba para más, y encima de todas ellas había tres libros. Me llamaron la atención, uno es de Günter Grass, otro de Roland Topor (en francés) y el tercero es de la "Sonrisa vertical", "Memorias de una princesa rusa". Enseguida lo identifiqué, claro, tengo unos cuantos libros de esa colección. Lo cogí, nos miramos, me guiñó un ojo, le sonreí. Aquella misma noche lo empecé con avidez, hacía mucho tiempo que no leía literatura erótica y suele gustarme.

En pleno siglo XXI, en la época de la tecnología, de lo visual, de la inmediatez, del sexo por internet y la pornografía asequible, yo echo de menos la fantasía, la imaginación, el poder de las palabras bien unidas, de las historias construídas con entusiasmo y dedicación, la magia de recrear las escenas en la cabeza a tu antojo. Excitarme con los libros. Leer hasta el éxtasis.

Recuerdo que en cierta ocasión hablaba por teléfono mientras rebuscaba entre mis libros. Como un juego unilateral y sin avisar cogí "La novela de la lujuria", de mediados del siglo XIX, y lo abrí al azar por una de sus páginas. Sin decir nada a mi contertulio empecé a leer, al otro lado del teléfono se hizo el silencio....leí una página, otra, y otra, pausadamente, "¿sigo?", "sí, sigue, por favor"....continué, dando énfasis, modulando la voz, imaginando la escena, recreándome en gemidos y jadeos. La excitación crecía a ambos lados de la línea, él y yo éramos ahora los protagonistas de aquellas hazañas sexuales, cada vez más metidos en nuestro papel. Yo leyendo, él escuchando, ambos deseando llegar al final. Todas las historias tienen un final.

Palabras, palabras, poderosas palabras, más poderosas que cualquier otra cosa.



jueves, 29 de marzo de 2012

Nubes infinitas


-Hoy vamos a ir a dar un paseo por el campo, ¿te apetece?.
-Sí. ¿De qué es el bocata?.
-De queso.
-Qué bueno.
-Menos mal que acierto... .
-Te quiero, mami.
-Y yo a ti, mucho... . ¿Qué es quererse?.
-Es reirse y darse besos.
-Pues sí, es verdad. Aunque a veces, cuando te quieres mucho, también lloras.
-¿Como cuando te haces daño?.
-Más o menos.
-¿Pero duele?.
-No, no duele, pero eres tan feliz que lloras.
-Yo sólo lloro cuando me hago daño. 
-Las personas mayores, a veces, también lloramos cuando estamos muy contentos. Y a veces quererse pone triste. Muy triste.
-Yo no estoy triste cuando te quiero.
-Ni yo. Te quiero infinito.
-¿Qué es infinito?.
-Infinito es que nunca se acaba, que no se puede contar ni medir, enorme.
-Pues yo te quiero más que esas nubes y que el cielo y que las estrellas y que el sol y que la luna. Pero la llena, ¿eh, mami?, la llena. No la pequeñita, la redonda y grande. Eso es mucho, ¿verdad?.
-Sí, hija, eso es TODO.



miércoles, 28 de marzo de 2012

Qué gran país de pandereta... y mucha castañuela

Ya he dicho infinidad de veces que trabajo en una empresa muy friki llena de capullos, pero no consigo acostumbrarme. Me asombra que no se tomen nada en serio.
Mañana huelga general, la puedes seguir o no, pero es un hecho lo suficientemente importante como para no crear situaciones de costillada. De toda la vida si alguien es huelguista no le pagan el sueldo de ese día y te quitan también las partes proporcionales de las pagas. Obviamente si decides que no acudes al trabajo, aunque esa pérdida económica te haga tambalear el mes, lo haces asumiendo esta consecuencia para tu bolsillo.

Pues bien, ayer por la tarde todos los trabajadores de esta friki empresa recibimos el siguiente correo:

De: Capullo Psicópata
Enviado el: martes, 27 de marzo de 2012 17:01
Asunto: Huelga 29-marzo

La política de Can Friki para la huelga del próximo jueves será la siguiente:
- Podeis hacer huelga e informarlo en el aplicativo de gestión de personal como "planned absence"
-Podeis hacer huelga e informarlo previamente por correo electrónico
- Si no quereis venir a trabajar i no quereis que os cuente como huelga podeis pedir el día como vacaciones. Esto será necesario que lo soliciteis antes del día 29. La empresa no tiene obligación de autorizar vacaciones los días de huelga, aunque en esta ocasión se autorizarán todas las vacaciones solicitadas, esto puede cambiar en futuras convocatorias de huelga.
- Podeis pedir trabajar desde casa el día de la huelga. Es necesario solicitarlo antes de la reunión general de mañana a las 12:00. No se autorizarán las solicitudes de trabajar desde casa hasta que haya finalizado la reunión. Durante la misma os comentaremos cuáles serán los criterios a seguir para autorizarlo:
a) Presencia de alguien del mismo departamento en la oficina
b) Compromiso de desviarse el teléfono de la oficina el día anterior al móvil o al teléfono de casa
c) Conectarse para responder al correo y acceder a las aplicaciones con las que normalmente trabajáis (GIR, Office, Sigrid...)
Os pedimos que seáis serios y antes de solicitarlo penséis si lo podréis hacer: si habrá que atender a responsabilidades familiares, si teneis experiencia previa en conectaros a las aplicaciones que necesitareis y si, el miércoles, os podreis llevar la documentación necesaria para trabajar. La decisión de permitir trabajar desde casa en un día de huelga es potestativa de la empresa.
- Podéis venir a la oficina a trabajar
- Si el día 29 no venís a trabajar y no ha habido aviso previo, o bien si habeis solicitado trabajar desde casa y os ha sido denegado, se considerará que habeis hecho huelga.

El día de huelga no se cobrará ni se cotizará a la seguridad social. También afectará a las pagas extras de junio y diciembre 2012.

Saludos cordiales,

Capullo Psicótico (que es idéntico a este señor, da miedito eeeehhhh)
Dirección Económica
Can Friki

¿Qué se puede pedir como día de vacaciones? ¿Qué dan permiso para ser huelguista? ¿Qué te puedes quedar en casa currando cuando tres cuartas partes de la empresa son mujeres con niños menores de 6 años? Si es que es para echarse a reír, luego tirarse al suelo y acabar llorando.
¡Qué forma tan zafia de desvirtuar los derechos! Ahora las huelgas son a la carta, ¡virgen del amor hermoso!
¿Qué quieres ir a hacerte la manicura en unos chinos que se pasarán las reivindicaciones por el forro? Pues di que trabajarás desde casa. ¿Qué te apetece quedar con tus amigas mamás y llevar juntitas los niños al parque? Pues estupendo, con mirar el correo desde el móvil lo tienes apañado... y así una tras otra. Pero eso sí, si quieres ir a la mani y lo dices, te quitamos la pasta.
Y ahora pon cara de póquer, entra en la reunión, cierra los oídos e intenta no insultar a nadie (algo he oído de que almenos un 40% va a pedir vacaciones).
Puede que hoy salga en las noticias de las 14:30 con el titular "Kitty pasa de gata maula a gata asesina".

No los soporto.
No los soporto más.

martes, 27 de marzo de 2012

Un zapato

Suele pasarme, me paro a pensar. Me quedo embobada, fantaseo, invento, imagino, me chiflo. Bajo la lluvia se piensa mejor.

Ayer volvió a ocurrir. Aparqué el coche en un descampado y ahí estaba, ladeado, lleno de polvo, ajado y triste, un solitario zapato. Empezaba a llover.

En el arcén de una carretera, en un polvoriento solar, al lado de un contenedor, pegado a la acera de una transitada calle. Siempre fantaseo...

...¿dónde estará su pareja?, ¿qué vida o muerte cubría en su día esa piel ahora olvidada e inútil?.

Quizás una vida arrebatada absurdamente en un adelantamiento, o puede que fuera una que se dejó a la carrera y sin mirar atrás; posiblemente alguna princesa harapienta a medianoche buscando el cobijo de su miseria, o un borracho tambaleándose que no ha encontrado el fin en ningún vaso. Tal vez una acalorada discusión o el fragor de un cálido amor desesperado y furtivo. O un príncipe noctámbulo que prefirió el tacón a su obligada realidad y lo cambió, o un caminante que, como yo, prefiere la desnudez de ir descalzo cuando llueve, sintiendo la tierra bajo sí.

Ayer llovía sobre aquél zapato. Me gusta la lluvia. Siempre me mojo. Me gusta mojarme.

Nunca lo sé, pero siempre lo imagino.

Cualquier mierda de zapato me serviría para ir corriendo hasta tu casa y probártelo. Es el tuyo. Encajando. Lloviendo besos en tus pies desnudos empapados de mí.
 

lunes, 26 de marzo de 2012

MENTIRAS


Cuando Carlos se enteró que Emma, su mujer, había muerto subió al coche y condujo sin rumbo bordeando la costa por carreteras secundarias. Primero en silencio y luego, paulatinamente, fue subiendo el volumen de la música hasta convertirse en ensordecedor.
El teléfono no paraba de sonar. Miraba la pantalla y veía como se sucedían las llamadas de su madre, sus cuñadas, su hermanos, sobrinos... hasta que se quedó sin batería.
Paró enfrente de un mirador, dejó los faros encendidos y bajó del coche mientras se encendía un porro.

La noticia le había sorprendido en el cine. Le había dicho a Emma que tenía una reunión porque no le apetecía volver a casa y encontrarla despierta. La había aborrecido. No tenía ganas de estar con ella, ni de hablar, ni de compartir espacios. Antes de empezar la película había fantaseado con la posibilidad de no volver a oír su respiración, en despertarla al llegar y decirle que necesitaba separarse. Tenía un poco más de dos horas para tomar la decisión.
Al darse cuenta que el móvil vibraba cada vez con más insistencia, salió de la sala para atender la llamada de su cuñada: "Emma ha perdido el control del coche en una curva al volver a casa". Inmediatamente supo que estaba muerta y lo preguntó para cerciorarse. "Sí, lo está. Han llamado del hospital no sabemos mucho más. Deberíamos ir, ¿te espero allí?". Solo atinó a decir "Ahora voy". Entró de nuevo en el cine y se quedó en la última fila, absorto mirando la pantalla.
Allí de pie, mirando el mar, solo era capaz de recordar que antes de encenderse la luces al aparecer los créditos tenía su polla en la mano izquierda, flácida y húmeda, y que con la derecha buscaba en sus bolsillos algo que sirviera para limpiarse.

Necesitaba un poco más de tiempo para saber qué decir. Apuró el porro al tiempo que encendía un cigarrillo. Se sentó detrás del volante, puso el coche en marcha, subió el volumen, cerró los ojos y sintió que echaría de menos mentir.

viernes, 23 de marzo de 2012

ESCUPE EN MI BOCA



He desempolvado uno de esos discos redondos, absolutos, extraordinarios, al menos hacía 20 años que no lo escuchaba y está vivo, muy vivo. Es buenísimo de principio a fin.

"NEW BOOTS AND PANTIES" de IAN DURY fue, ahora lo recuerdo con diáfana claridad, la puta obra maestra que me abrió los ojos al punk, al rock, al descaro, al descalabro y a la irreverencia. ¿Quién mejor que este contrahecho genio para escupir en la tradicional y rancia moral victoriana?. Les atizó duro, nos despertó a muchos.

Apunta, dispara, sex, drugs and rock'n'roll.  El himno de nuestra generación es suyo. 

On my knees. Escúpeme en la boca, ahora.

jueves, 22 de marzo de 2012

La inconstancia del amor


Sara se sentía soliviantada. Los últimos acontecimientos le habían puesto del revés no sabiendo cómo actuar a partir de ahora en adelante. Persona firme en sus actos y convicciones veía tambalearse todo su universo ante una ola de abandonos, inexplicables, por parte de los hombres que aparecían en su vida.
Nadie de su entorno entendía cómo podía afirmar que jamás se había enamorado, que no había sentido nunca la necesidad de amar y mucho menos, todavía, de sentirse amada. La mayoría dudaba de que eso fuese cierto hasta que ocurrió y pudieron comprobar que, ciertamente, nunca antes había querido a sus parejas.
Cuando Sara vio que su proyecto de amor, de vida, de futuro se fundía en negro, creyó morir. Literalmente. No tenía herramientas para afrontar eso, no sabía encontrar el mecanismo que paliara tanto dolor. Supo entonces, en ese justo momento, que amar era, con diferencia, lo más arriesgado que había hecho.
¿Cómo haces tú para liquidar esta historia?. ¿Qué hago con todo lo que me has devuelto?. ¿Cómo sobrevivirás a un mañana sin mi si yo no sé hacerlo sin ti?. ¿Por qué si hay tanto amor y me quieres me has abandonado?. ¿Qué ha ocurrido para que yo dijera basta de mentiras?
La única respuesta que obtuvo fue un "No lo sé. Supongo que tenía que ser así. Acéptalo sin más".

Se encontró con una caja llena de órganos que había regalado generosamente y que ahora tenía que recolocar en su sitio, de allí donde nunca debieron haberse movido.
Para empezar tenía que volver a comer, a dormir y a respirar sin necesidad de ayuda porque lo que quedaba por venir era todavía más duro.
Temió que hubiese partes irrecuperables entre todo aquel amasijo. Que el páncreas segregara tanta bilis que solo fuese capaz de convertirla en una amargada, que el hígado no respondiera a filtrar nada, que los pulmones no pudieran hacer frente a tanto ahogamiento y que, sobre todo, su corazón no fuese capaz de volver a latir dentro de ella.
Demoraba ese autotrasplante porque era lista y sabía que una vez organizada la operación ya nada volvería a ser como antes. Pero lo hizo.
El postoperatorio fue tremendo. Le dolía cada parte, cada esquina y cada recoveco de su cuerpo, pero sobretodo algo que ni siquiera había tenido conciencia de poseer: le dolía el alma.

Un mes, dos, tres, cuatro, cinco... y esbozó una sonrisa. Seis meses, siete, ocho... y soltó una carcajada. Y de repente cayó en la cuenta de que llevaba más de 24 horas sin llorar. Nueve meses, diez, once... y se percató que podía escuchar sus latidos y que ya no sonaban como los de un corazón abandonado.
Las cosas no iban mal, sabía que alguna herida seguía supurando, que las cicatrices eran profundas y permanentes, pero había conseguido salir a flote. Y apareció él, el hombre perfecto. El que sabía regalarle los oídos, el que la hacía sonreír como ninguno, el tipo ideal en todos los sentidos, el hombre capaz de entenderla y saber respetar sus silencios, el que temblaba y se estremecía cuando era consciente de haberla encontrado.
Estaban lejos geográficamente hablando, así que la relación tenía mucho de epistolar, permitiendo que se dijesen cosas bastante ingeniosas. La última vez que él le escribió fue ella quien se estremeció. "Me asusta pensar que pueda haber alguien cuya presencia prefiera a mi soledad", y ya no volvió a tener noticias suyas.
Ayer Sara se hizo un auto by-pass para seguir latiendo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Lo mismo pa' un roto que pa' un descosío...

Tejanos de Joey Ramone, en Berlín, el mejor museo del mundo
Mi querida amiga C. está ociosa, y eso es altamente peligroso. Es masajista y con la crisis ha notado un bajón importante este año de clientela. Como, al parecer, ya ha hecho todos los cursos habidos y por haber de masaje zen, chakras, coaching, regeneración celular, Gestalt, fitoterapia y un largo etcétera, ahora le ha dado por aprender a coser. La mujer es tenaz y aplicada, lo que no aprende lo intuye y lo que no se lo inventa.

Lleva días insistiendo en hacerme un "pijama sexy y femenino" y de nada ha servido que le explique que mi lado femenino lo saco en la intimidad y que para dormir prefiero no llevar nada o una camiseta vieja y raída. Infructuosa charla.  Le entra por una oreja y le sale por la otra. 

Hemos tenido cientos, por  no decir miles, de veces la misma conversación, y ella se empecina en que tengo que resaltar  y mostrar mi lado femenino, y no atiende cuando le digo que a mí ya me está bien ser como soy, que me gusta ir tirada, con tejanos y una camiseta, sin pintarme, despeinada, sin teñirme las canas, sin subirme las tetas al cuarto piso con un sujetador asesino. Me gusta lo natural, apuesto por ello.

Nada, ni caso, vengo de su casa de probarme el conjuntito "picante" que me está pertrechando. Bueno, al menos los colores no están del todo mal, podría haber sido peor, como el rosita que le regaló a la Lagarta el domingo pasado, con sus puntillitas y todo (al loro con las puntillitas, amiga).
Andaba yo en bragas por su casa cuando me ha calzado la encerrona.

C.: mira, ahora que te veo estos tejanos, hace días que te lo quería decir, no puedo ver cómo los llevas, te los voy a meter de largo. Te los voy a arreglar.
Sincopada: mujer, déjalo, a mí me gustan así, arrastraos, rotos, no me importa, de verdad, no te molestes.
C.: no, no, no, no puedo verte más así, con eso roto y pillado con imperdibles, te los coso ahora mismo.
Sincopada: en serio, déjalo, todos los tengo igual.
C.: bueno, pues los otros me los traes otro día y te los arreglo.
Sincopada: joder, mira que eres, tía, ¡que me da lo mismo, que me gustan así!.
C.: ¿pero no ves que es un momento y que no puedes ir así?.
Sinco.: ¿por quéeeeee?, ¡¡a mí me gusta!!.
C.: va, calla, póntelos un momento que te pillo la medida.

Me los he puesto, como una buena amiga, los ha cortado, los ha cosido....sniffff.....vale, ya está, no hay dolor.

C.: ahora ponte la parte de arriba del pijama, a ver cómo te queda.
Sinco: qué mona esta puntillita....(ejem).
C.: sí, mira, también tengo ésta otra, pero ésta me gustaba más para ti.

Se va hacia una caja y saca dos rollos inmensos de puntillas.

Sinco: ¿y esto, lo has comprado, tanto?.
C.: ¡noooooo!, qué va, son las puntillas que úsabamos para "vestir" los ataúdes cuando F. se dedicaba a hacer cajas de muertos.
Sinco:............glups...............ah, vale..................

Desde luego, nada más sexy que vestirse con tela de ataud, dónde va a parar.....voy a estar como una rosa.

Luego dirán que no se recicla.....¡no, qué va!.

martes, 20 de marzo de 2012

LOS MARTES AL SOL (harta de la puta crisis)


Hace un par de semanas quedé un martes con mis ex-compañeras de trabajo para hacer la "comida de Navidad". Suena raro, pero nos pareció una buena idea aprovechar el solete y poder tomar unas cañas en una terraza, fumando sin riesgo de palmarla de una pulmonía antes de que nos liquide el maldito tabaco u otras hierbas.

Nos reunimos todas las que pasamos por la Oficina d' Acció Social durante el pasado año, en total éramos trece. Trece tías más o menos preparadas, listas, currantas, con ganas e iniciativa. De todas sólo 4 están trabajando actualmente, la cosa es realmente preocupante. 

Desde nuestra minúscula y precaria oficina trabajábamos, a veces contracorriente y bajo miradas de antipatía, en proyectos que creíamos bonitos, importantes, pero tal como andan los tiempos y con el cambio de gobierno del ayuntamiento hacia la rancia enmascarada derechona catalanista, se fueron eliminando recursos y personal hasta dejarla en la mínima expresión, lo justo para decir que existe y parecer progresistas y enrollaos.

Son malos tiempos para la lírica y peores para la concienciación social, eso no le interesa a ningún gobierno, y menos a uno conservador.

Aunque habíamos quedado a las 15:15h a las 14h la mayoría ya estábamos allí sentadas, al sol, tomándonos unas cervecitas y comentando la jugada. La cosa, sí, está muy mala.

Lo que más me jode de todo este circo es cómo juegan al miedo con nosotros, cómo se aprovechan de la situación para collarnos y amedrentarnos. Para pisotear nuestros derechos y reirse en nuestras caras. Constantemente nos bombardean con malas noticias, nos manipulan y así, paralizados por el miedo, somos incapaces de salir a la calle con las antorchas encendidas, las piedras, los gritos y las guillotinas bien afiladas. Que es lo que se merecen, eso, ir a la cárcel y devolvernos la pasta, panda de mangantes.

Me siento aún peor cuando pienso en cuánto lucharon nuestros padres, ya no digamos nuestros abuelos, para hacer de esta mierda de sociedad algo más justo y más sensato.

Si recuerdo los años que mis abuelos pasaron en el campo de concentración después de haberse jugado la vida luchando por unos ideales, me doy asco y me revuelvo. Pienso en qué puedo yo hacer para cambiar algo, sueño con poner bombas y esa, creo, no es la solución (aunque me daría mucho placer, las cosas como son).

Después de desbarrar unas cuantas horas con mis compañeras, pensando entre todas qué podríamos hacer para poner algo en marcha sin depender de nadie, llegué a una estúpida conclusión que les solté durante los cafés:

"Tías, en este mundo hay tres cosas que siempre darán dinero: las drogas (legales o ilegales), el sexo y las armas. Soy incapaz de matar una gallina vieja que ya no pone huevos, en el sexo siempre he sido  filántropa, así que creo que este año voy a llenar mi huerto de marihuana".

¿Qué mejor trabajo que uno así?. Seré mi propia jefa, trabajaré al aire libre, a las horas que pueda, y lo más importante...¿no es bonito proporcionar felicidad y risas a los demás?.

Eso es lo que voy a hacer. Buena, bonita y barata. Se aceptan encargos. Y si no me forro, al menos nos reiremos.




(Sé que repito canción, pero es que ésta.....ésta.......ésta la adoro).

lunes, 19 de marzo de 2012

Sábado, sabadete...


No es ningún secreto que fue mi cumpleaños este fin de semana. Así que el sábado salí a celebrarlo con un par de amigas, me instaron a que escogiera un restaurante para cenar y así lo hice. Reservé mesa en un antiguo convento que está en el Born y que me habían recomendado. Y bueno... la comida está bien, pero soporto mal que me amenicen las cenas con música porque la gente empieza a subir el tono de voz y acaba resultando una olla de grillos. Además, que alguien tocara el saxo me puso en alerta, tengo serios problemas con este instrumento.
No hay que ir a los sitios que están de moda. El servicio suele ser malo, te hacen esperar y encima son caros. La reserva era para las 22:30 porque no había mesas disponibles más pronto, así que llegamos bastante famélicas. Nos tomaron nota y no traían nada, ni el pan. Es lo peor de los restaurantes y bares en Catalunya, no te ponen nada para picar, son muy rancios. En la mesa había un jarrón con unos palitos que parecían incienso y le pedimos a E. que los probara para saber si eran comestibles. Lo hizo pero no supo pronunciarse al respecto. Seguían tardando en servirnos así que procedí a catar esa especie de varitas con sal. ¡Eran spaghettis crudos! Teníamos tanta hambre que nos comimos la mitad sin importarnos que fueran decoración, hasta que el camarero nos lanzó una mirada de ¡coño, no os comáis el mantel que ya vienen los platos!

En una mesa contigua, repleta de francesas bastante achispadas, estaban también de celebración cumpleañera. Salió el pastel y vi el número 30 a lo que pensé que yo estaba estupendísima para tener 13 más, sobretodo teniendo en cuenta que yo no paso por chapa y pintura para salir, excepto en ocasiones contadas que me da por hacerme un poco de gotelé con el rímel. Juntando todas las caras de las french girls había más pintura que en cualquier pared de El Prado. Por no hablar del look putón verbenero que pude ver de cerca cuando me pidieron que les hiciese unas fotos. Había un par que me hicieron pensar en el Sr. Salamandro, llevaban unos moustaches de impresión. En dos segundos tuve claro que no volvería para atrás ni loca, que con diferencia prefiero la madurez (ejem) actual.

La noche en si no tuvo nada excepcional. Yo tengo mucho saque pero si salgo con personas abstemias me comporto para no dar la nota, así que nos retiramos pronto. Había dejado la moto enfrente de casa de una de mis amigas donde hay una discoteca muy bullanguera. Saqué un jersey del bolso y me dispuse a equiparme. Me quité la cazadora y se me acercó un chavalín macarroni a pedirme "mi fai accendere?". Le di el mechero y seguí con lo mío. En ese momento no me di cuenta de lo muy ciego que iba. Empezó a hablarme y todo era un sinsentido, parecía Ozores en italiano y me entró la risa.
Aprovechó para iniciar un cortejo delirante, y pensé que molaba regalarme un polvo. Una cosa rápida, uno exprés de aquí te pillo aquí te mato. Era gracioso y muy simpático y conseguía arrancarme la risa fácilmente, hecho que utilizó para proponerme directamente follar, sin colorantes ni conservantes. El tío se fue creciendo y cuando estaba ofreciéndome su catre, diciéndome que deberíamos compartirlo con un amigo pero que eso no importaba porque era un buen chaval, yo me descojoné porque vi evaporada la posibilidad de estrenar los 43 con un pim-pam toma lacasitos.
A él le hizo gracia mi carcajada y empezó a reírse mientras daba una calada que desencadenó un ataque de tos que, a su vez, desencadenó en una potada de las que hacen historia. Yo que soy gata vieja me vi venir el percal y tuve el tiempo justo de pillarle por los hombros y darle la vuelta para que no lo hiciera encima la moto y una servidora.

Nunca antes me había vomitado nadie mientras me pedía un revolcón. Tengo que empezar a quitarme el vicio de los jovencitos, ahora ya no es que no me duren ni un asalto, ¡es que ya no empiezo ni los combates!.

PD: La canción: Leiva no me interesa, pero este vídeo merece un visionado. Una canción de amor con felaciones y cunnilingus marionetiles... tiene su guasa.

domingo, 18 de marzo de 2012

¡¡¡¡¡FELICIDADES, GATA MAULA!!!!! (Unos nacen y otros también)


¡¡¡¡¡FELICIDADES, KITTY!!!!!!

PEDAZO DE MUJER, CUMPLE MUCHOS MÁS, TE AMAMOS…

He escrito algo para ti, con todo mi cariño.

UNOS NACEN, OTROS TAMBIÉN:

Hace unos seis años mi amada amiga Kitty me llamó una tarde para asestarme un hachazo a traición en todo el corazón. Durante los minutos que duró la conversación contuve estoicamente el aliento y las lágrimas, escuchando su voz serena y templada, de poderosa hembra aguerrida, mientras me relataba con calma los hechos uno a uno y el diagnóstico que de ellos se había derivado.

Al colgar el teléfono lloré, lloré muchísimo, y tuve miedo, quizás fue pánico. El tema era serio y requería rapidez y decisión.

Cada día le agradezco a Kitty haber sido tan valiente y haber podido con todo. Si te llegas a morir bajo y te mato, so gata maula, te necesito en mi vida. Eres una mujer increíble, no te merece cualquier pelagatas.

Cuando la sombra de la Parca sobrevuela la cabeza de alguien a quien quieres tantísimo te sientes pequeño, impotente, inútil. Sólo puedes estar, estar y estar. Nada más.

El día que la operaron, la primera de las barreras que le tocaría saltar en aquella carrera de fondo que parecía dar la vuelta al mundo entero, salí de mi trabajo nocturno con la mochila cargada en el coche, decidida a llegar a la estación del tren para ir a pasar unos días con ella e intentar hacerle más dulce la vida aunque sólo fuera un poco. Egoístamente también necesitaba tocarla, palparla, saber que todo iba bien, verlo con mis propios ojos. La distancia a veces me fastidia y me impide esa inmediatez que tanto ensalzo siempre de “voy para allá ahora mismo y te achucho”.

Cinco kilómetros antes de llegar a la estación un viejo cegato cruzó sin mirar su cuatro latas en mi camino y tuve un aparatoso accidente en el que destrocé mi coche y salí casi indemne gracias a, según palabras de los Mossos d’Esquadra, la prudencia, los reflejos y el cinturón de seguridad. Me pegué un ostión de tres pares de huevos, resumiendo. Me estampé contra una losa inmensa.

Mientras, aturdida, atendía como podía a policías, bomberos, ambulancieros y a aquél pobre anciano que temblando no hacía más que pedirme perdón, en mi cabeza estaba Kitty en su fría mesa quirúrgica, y ese tren que ya no iba a poder coger. Un trocito de mi alma se fue con él, cuando pasó por el apeadero y no pude subirme.

La impotencia se había elevado a N y entonces rompí a llorar como una niña, sollozando. Todos creyeron que era debido al susto, pero en realidad era pura rabia y yo no dejaba de decirles “¡tenía que coger el tren, tenía que coger el tren!”. Quería matar a aquél hombre por haberme dejado tirada allí, tan lejos de mi amiga. Sin tren y sin coche. Sin poder estar a su lado, lo necesitábamos ambas.

Aproveché la baja médica para irme a Barcelona unos días después y poder estar con ella sin prisas. Fueron días de calma, de paseos, de charlas, de cervezas al sol, de cine….
Paradójicamente yo solía estar más cansada y somnolienta que Kitty, ella es una todo terreno invencible e incombustible. Un día le solté:

Sincopada: estoy hecha polvo, tía, no sé, pero él dice que me ha dejado embarazada, que está convencido, vamos…, es lo que pasa cuando dejas de currar de noche y coincides en el espacio/tiempo y lugar.
Kitty: pues sí, tía, tienes cara de preñada. Apuesto a que  sí.

A veces me asusta lo que nos llegamos a conocer.

Días después, al llegar a casa, comprobé lo intuido y corrí a llamar a Kitty, emocionada y acojonada por igual.

Durante aquellos días, aquellas semanas, aquellos meses,  TRES MUJERES optamos por la vida, luchamos por estar y seguir. Yo salvé el pellejo de milagro, Darling Kitty apostó por batallar ferozmente y finalmente pudo con todo, valiente entre las valientes (aunque el proceso fue asquerosamente largo y duro), y Àfrica empezó a crecer en el calor de mi guarida (como diría Bill, “llevaba un bollo en el horno”, o como digo yo una rebelde militante congénita dispuesta a darme guerra).

Siempre he pensado que en la vida las casualidades no lo son tanto, y que aquellas circunstancias propiciaron que todas creciéramos, que apostáramos por salir adelante. La vida y la muerte siempre van de la manita. Fuimos y somos fuertes, guerrilleras y rotundas.

Cada año, cuando llegan estas fechas, recuerdo todo aquello con ternura y orgullo.

Kitty crece, Àfrica crece, yo con ellas.

Y sobre todo cuando las veo juntas, cuando Kitty viene a pasar unos días al pueblo y se sienta en pijama con ella a jugar, a charlar y reír o a disfrutar de alguno de tantos libros como le ha regalado, las observo feliz, satisfecha, llena de amor y cariño, y agradezco a la vida habérmelas dado a las dos para hacerme el camino tan dulce.

THE CURE fueron el demiurgo de nuestra amistad en aquél vetusto y rancio patio de colegio de monjas, Darling Kitty, y cuando este verano les disfrutemos a la fresca y distorsionadas en Bilbao con la Lagarta y nuestra querida G.  el círculo se habrá completado, será inolvidable y lo sabemos. Y si tengo que volver a pedirle a grito pelao al Gótico Fanegas que te toque el “Boys don’t cry”, lo hago, palabrita de Másqueperra. Y la tocará, vaya si la tocará….

Besos, hoy, desde aquí, la semana que viene te los daré en los morros y quemaremos los bares y lo que haga falta. Ensalzaremos el amor y la amistad a la enésima potencia, porque tener buenos amigos en esta vida es lo mejor que te puede pasar.

Te quiero infinito, amiga. Gracias por estar vivita y dando guerra.



viernes, 16 de marzo de 2012

Húndela



Fumo y espero
oir tu voz
fumo y espero
que me la hundas ya
fumo y espero
que reventemos este azar.

(Corcobado, me pones perrísima) 

miércoles, 14 de marzo de 2012

Recurrente


......

Sincopada: esta noche he tenido un sueño que me ha despertado a las cuatro de la mañana. Luego no he podido pegar ojo hasta, por lo menos, las cinco. Curiosamente, ese sueño me ha llevado a recordar otro, recurrente, que tuve muchas veces durante años y que era muy angustioso.

Doctor: cuéntemelos, empiece por el más reciente.

Sincopada: en el de hoy estaba en el jardín que hay en la parte trasera de mi casa. Es el jardín de mi vecino, es grande y lo tiene muy bien cuidado, y estaba delimitado por una riera, no había verjas, sólo árboles y la vegetación típica de las veredas de los ríos, chopos, cañizales, arbustos. Estaba hablando con él y me contaba una vieja historia que había ocurrido allí hace muchos años, algo que le pasó a él. Le habían encargado como trabajo trasladar unos presos muy peligrosos, psicópatas y asesinos de los chungos, de un lugar a otro. Él los llevaba atados con cuerdas y al pasar por el mismo sitio donde estábamos hablando, se le habían escapado todos. Al parecer durante semanas se dedicaron a cometer fechorías y maldades por toda la comarca y él se había hundido psíquicamente con esa historia....joder, a veces alucino con lo que maquina mi cabeza... .

Doctor: continúe....

Sincopada: todo eso encendía mi gran e insaciable curiosidad morbosa, siempre necesito saber más, nunca tengo suficiente, entonces él  me daba un montón enorme de folios escritos donde se explicaba con pelos y señales toda la historia y cuanto había pasado después. Yo los cogía como si fueran un tesoro y caminaba hacia mi casa. Llegaba al patio y empezaba a trepar por la parra centenaria que hay en él, por la misma que trepan mis gatos, que llega hasta la terraza de la cocina y en verano da una sombra increíble. Me costaba mucho subir, la corteza de la parra se iba desmenuzando, me agarraba al inmenso rosal que hay junto a la pared, pero me pinchaba, con un brazo agarraba con fuerza los folios, ponía los pies en piedras que se caían, la casa es muy antigua, pero tenía clarísimo que iba a alcanzar la terraza de mi casa y ponerme a salvo con aquél legajo. Me decía: "por mis huevos que llego arriba". Al final lograba saltar la barandilla y soltar todos los folios, que se desparramaban por el suelo de la cocina, pero estaba inmensamente satisfecha y con ganas de empezar a leer aquella historia.

Doctor: ¿y qué sueño ha enlazado usted con este?.

Sincopada: uno que me persiguió durante años, desde los 12 hasta los 21, más o menos. En él salía al balcón de casa de mis padres y éste estaba inclinado. Me ponía de rodillas pero no podía evitar deslizarme hacia la barandilla, al final caía y me quedaba colgando de ella en el vacío, en plena calle Cerdeña, que es donde vivíamos, una calle grande y muy transitada. Y ahí estaba yo, colgando, una y otra vez, agarrada a los barrotes. Me despertaba angustiada y de todas las veces que lo soñé, en pocas ocasiones llegaba a soltarme, pero alguna vez lo hice, despertándome de un salto. Es curioso, porque me fui de casa con 19 años y aún seguí teniendo ese sueño durante algunos años más. Y siempre sabía lo que iba a pasar, y aún así salía al balcón aterrada y a cuatro patas y acababa colgando otra vez más en el abismo. En aquél momento, cuando empezaron los sueños, mi mundo se venía abajo y la calle y mis amigos eran mi tabla de salvación, el oxigeno que necesitaba respirar. Aún así supongo que eso era peligroso y yo lo intuía.

Doctor: hay una clara correspondencia entre ambos sueños, en los dos aparece una terraza, pero en el de esta noche las connotaciones son totalmente distintas a las de su pasado. Entonces existía un peligro evidente fuera de su casa y aún así usted salía a buscarlo. Ahora, aunque también su vida pasa por dificultades, está decidida a llegar hasta arriba como sea, pese a ellas, ¿hay algún hecho reciente, de estos últimos días, que crea que puede haberla llevado a soñar esto?.

Sincopada: sí, creo que lo hay. Y fue ayer mismo. Me pasé todo el día en un viaje más que surrealista con mi amiga C., aquella que le conté que había sido víctima de abusos sexuales  cuando era una niña, y estuvimos horas y horas hablando de nuestras cosas, de nuestras vidas.  Aún le estoy dando vueltas a todo cuanto hablamos. En un momento de la conversación le dije que soy una insatisfecha, que pese a tener todo cuanto puedo necesitar para ser feliz, siempre quiero más, siempre necesito seguir buscando y guardando y experimentando. Y nunca sé que es lo que busco, pero no dejo de hacerlo. Ella me dijo que para qué guardo tanta mierda, tanto física como psíquica, que empiece a tirar cosas y a repartir a cada cual lo suyo, para poder vivir más ligera. Y creo que en eso estoy. En el mismo momento en que me lo dijo, pensé en mi madre. Ayer fue su cumpleaños y la llamé, hacía semanas que no sabía nada de ella, sólo por lo que me cuentan mis hermanos.

Doctor: ¿cree que una parte de esa, digamos, "mierda", puede corresponderle a su madre?.

Sincopada: creo que sí, pero necesito identificarla primero, y tampoco sé si hace falta dársela a ella con el daño que eso conlleva, o sería mejor saber qué es y vivir con ella.

Doctor. ¿qué cree que le queda por leer de esa historia que usted llevaba a cuestas y que le hacía más difícil el camino a casa, a salvarse?.

Sincopada: aún no lo sé, pero sé que aquellos folios eran mi historia, mi vida, y que quiero leerla entera, conocerla y poder vivir con ella.

Doctor: importante. Lo dejamos aquí, en esa historia por conocer. Pero recuerde, muchas de esas cosas ya las ha aprendido, y las sabe... .

Cuando he abierto el bolso en el párquing para pagar, en él he encontrado un caracol. Verídico.

Despacio, voy despacio.....pero subo.


 

martes, 13 de marzo de 2012

Canciones que me entran por los pies y se instalan en mi cabeza (Vol.1)


No todas las canciones me entran por el mismo sitio. Existen aquellas que me entran por los pies y vuelven a salir por ellos, las que entran y suben por las piernas hasta instalarse en el pubis y las que, a pesar de entrar por la parte más baja, se acaban instalando en mi cabeza.

No sé si me gusta bailar, pero lo hago. Casi todos los días antes de cenar pongo la música a un volumen atronador y mientras me dedico a poner orden y concierto en casa me arranco unos bailecitos. He de confesar que el mejor sitio para hacerlo, y donde más practico el bailoteo es en la cocina de Sinco. The best place of the world. Allí hemos sudado las camisetas ( y otras prendas) en muchas ocasiones.

Me cuesta hacer una lista así que voy a dejarme llevar dejando poco espacio para la nostalgia. De entre todos los grupos que me mueven hasta la extenuación hay uno especial: Depeche Mode. Ellos abren mi playlist. Complicado escoger, así que cribando me salen tres (aunque una se queda para cerrar el post). Personal Jesus, es imposible que la oiga y me quede impasible, y Wrong, canción poderosa y envolvente. Imposible quedarme con una sola de Franz Ferdinand, pero quizás las que antes me arrancan de la silla son Take me out y Can't stop feeling (uno de los directos más brutales que jamás haya escuchado). Por culpa de un anuncio de automóviles llevo días poniendo los pelos de punta a mis vecinos con Doll-Dagga Buzz-Buzz Ziggety-Zag, qué grande es y qué brutal el vídeo, y otra que me asalta y tarareo sin parar también por culpa de la publicidad es C'mon people, esos andareeeeessss, pero qué british es este hombre!!!

Luego están los que me arrastran absolutamente hacia el movimiento piédico, como Moby, pero con él ni lo dudo, el tema es Lift me up; o la contagiosa Last nite de los niñatos The Strokes o los otros niñatos Arctic Monkeys con When the sun goes down, y sin lugar a dudas los cabrones que cancelaron el concierto y me quedé con la entrada y las ganas, los suecos bellos de Mando Diao con Dance with somebody

Turno para las míticas, las que por más que pase el tiempo me cambia la cara cuando las oigo. Sacan la mejor de mis sonrisas y los pies ya no pueden parar. No tengo ni idea si este tipo sigue vivo, muerto, en activo o a qué dedica su tiempo libre pero esta canción Hey ya! es grande. O los Prodigy que me resucitan si estoy borracha con su Mindfields. Y sobretodo Cannonball, ¿siguen ahí mis queridas The Breeders?

Las de acabar con ibuprofenos a mansalva porque no puedo mover la cabeza. Las que necesito cuando estoy a punto de partir caras y me ayudan a sacar al mierda a golpe de cabeza y botes. En el podio principal, y sin lugar a dudas Du hast, me lleva absolutamente al paroxismo. Si tengo que escoger una de Serj Tankian que me entre por los pies... B.Y.O.B, las otras de este hombre me entran por sitios más recónditos. Ohhh diosssss y la mariconada de Sweet child o'mine, no sé si es imposible ¿o improbable?, que me quede quieta. Y si de caña se trata, The pretender, me electriza y me deja literalmente agotada.

A Muse le tengo que hacer un punto y a parte. Time is running out, me pone al límite y muy buuuuurra; Stockholm Syndrome, jooooooooooder me mata; Starlight, se mueve tan bien las caderas con esta canción, Exo-Politics, Assassin.... PERO QUÉ JODIDAMENTE BUENOS SON!!!

Y para terminar, las que me han pillado ya mayorcita pero lo de la cabra tira al monte... es cierto. Otra de niñatos, pero qué niñatos MGMT! Kids. La increíblemente contagiosa de Charlie, nuestro Charlie Winston, Generation Spent, el gran descubrimiento del bbk 2009, The Ting Tings con That's not my name (canción con la que me identifico taaaanto). Y cómo no, Crimewave.

Y lo prometido es deuda. La gran canción, la que se lleva la palma


lunes, 12 de marzo de 2012

SOY FETICHISTA, LO CONFIESO

Sí, profeso culto y adoración a ciertos objetos, así como a algunas partes de los cuerpos humanos (pero esa, como diría Moustache, es otra historia...).
Atesoro miles de cachivaches, afortunadamente vivo en una gran casa que me da juego para eso y más, una ventaja de vivir en una vetusta morada de pueblo con  muchos metros cuadrados para guardar todas las porquerías que se me antojan. Alguien podría pensar que estoy un poco Diógenes, pero creo que no o que quizás sólo un poquito. Vale, un poquito sí. Mis objetos son en su mayoría recuerdos de viajes, fotografías, entradas de conciertos, libros, discos, películas, cd's, cientos de ellos, toneladas, diría yo. En cada mudanza se han arrastrado conmigo, cualquiera de mis amigos lo sabe bien.

Esos objetos tienen un algo especial para mí, podría decirse que una atracción casi erótica. De vez en cuando me gusta mirarlos, tocarlos, usarlos, recordar, disfrutar, enseñar y aprender.

Este fin de semana ha sido altamente prolífico, tanto en exaltación de la amistad, la nocturnidad y el alcoholismo como en saciar mi sed fetichista. He vuelto a casa satisfecha plenamente por todo ello. Feliz aunque derrengada (la edad no perdona).

El viernes por la noche nos reunimos todos para celebrar el cumpleaños del "Mastegatatxes". Gran noche, muy grande. Aunque no era mi día, sino el suyo, también recibí un regalo, uno que me hizo muy feliz.


Efectivamente, un maxisingle de Love of Lesbian firmado por todos sus componentes, ¡¡¡para mí!!!....me entraron ganas de llorar (el acohol tiene eso, la hace a una  "mu sentía").
Lo saqué de su funda, lo mostré como un tótem a los concurrentes, solté una arenga de esas de "¡¡¡¡mirad qué bonito es el vinilo y qué cachonda me pone, volvamos al vinilo que nos durará hasta que palmemos, el vinilo es bello, el vinilo es precioso, mirad qué surcos, qué prestancia, qué elegancia!!!!. Ayer al llegar a casa lo primero que hice fue subir al estudio y ponerlo en el tocadiscos...¡¡qué manera de sonar, de girar, de brillar!!. Tuve un subidón.

El sábado por la noche nos esperaban Havalina. La noche anterior había sido  muy perjudicial para todos y todas, pero dos irreductibles másqueperras aún teniamos ganas de más folklore. Darling Kitty y servidora estábamos en la Sala Monasterio a la hora propuesta, y disfrutamos de ellos como posesas. En directo son muy cañeros y nos gusta que nos atruenen los oídos y las almas, tal como fue. Espectacular. Buenísimos.
El año pasado ya me había hecho con la púa del Cabezalí, la conservo como oro en paño entre mis "objetos personales", así que esta vez a mi querida amiga no se lo ocurrió otra cosa que pedirle al batería (con ese pelazo Pantene adorable) las baquetas para cierta persona muy querida por mí, que es batería también.
Yo soy una cortada y ella una "echá p'alante", así que siempre le toca hacerme el "trabajo sucio". Y aquí las tengo, dedicadas y todo.



Un rato después, hablando con él en la barra, le confesé que las baquetas eran para mí, y le dije que tengo unos amigos que no me los merezco a lo cual él contestó: "Si los tienes es por algo".....gracias, eres un sol, esa frase la guardo para mí.


Un fin de semana completo, resarcida al máximo mi necesidad de amor, de amistad, de fetiches, de música, ¿qué más puedo pedir?.

Sí, claro, tocar la guitarra como Cabezalí, alias "dedos largos", pero eso ya sería pedir demasiado.....me conformo con destriparla en mis ratos libres y hacer mucho ruido. Como buena fetichista que soy no puedo explicar con palabras el placer de colgarme la Ramona al cuello, ese objeto de mi deseo, con esas adorables curvas, ese mástil siempre tan duro, negra deslumbrante y siempre deseando ser acariciada. Querer que, además, suene bien, ya sólo es cuestión de dedicarle horas, y soy muy perra. Másqueperra.


(Pa ti, Lagartona, cuando la tocaron estuviste allí con nosotras, so beoda, que no tiés fondo, muhé)

viernes, 9 de marzo de 2012

Puta y absurda Bur(r)ocracia


Cuando eres joven el dni te caduca al cabo de muchos años, así que es difícil estar atento y muy probable que deje de tener validez y no te enteres.
Mi carnet de identidad tiene nombre propio "El Niño". Lo bautizó un gasolinero al entregárselo para pagar con tarjeta: "Señora, que me ha dao el carnet de su niño!" Desde entonces está adoptado y apadrinado por todos los que se meten alguna raya conmigo. Siempre parte y reparte El Niño. Es más, una de las que habitan en este blog, acuñó una frase que también nos acompaña: "Tengo la lengua dormida de tanto lamer al niño".
En fin, pues eso. Que El Niño está caducado. En realidad me caducó hace exactamente 3 meses y 10 días. Como no puedo, bajo ningún concepto, entregárselo a la benemérita, mi idea era la de renovar diciendo que lo había perdido y que además estaba caducado.

Lo primero que quería hacer para la renovación era empadronarme donde vivo. En El Niño consta el que fuera mi hogar familiar. A pesar de haber habitado en 9 pisos distintos, hasta hace cuatro años siempre estuve empadronada en el mismo sitio. En mi familia siempre hemos sido muy pro-alquileristas, así que mi padre fue el último en abandonar el piso en el que vivió desde que se casó hasta que lo llevamos a la resi.
El problema es que yo he llevado el tema del alquiler a la sofisticación máxima. Vivo de alquiler, pago el alquiler pero, o bien no está a mi nombre, o ni siquiera tengo contrato. En el anterior piso el titular era mi hermano. Domiciliamos el pago a mi cuenta y nadie se enteró que la que vivía allí era yo. Cuando decidí empadronarme en la casa en la que llevaba viviendo 6 años tuve que ir con mi hermano a la sede del distrito y que fuese él quien dijera que yo vivía allí. Recuerdo que aprovechamos el primer día de vacaciones estivales de ambos para hacer dicho trámite. Perdimos cerca de 3 horas para dicho menester.

Ahora vivo en un piso en el que no tengo contrato. El propietario es mi cuñado. Quiero pensar que ésta va a ser mi vivienda definitiva si me quedo a vivir en esta ciudad. Así que decidí empadronarme antes de renovar El Niño.
Me acerqué primero a una comisaría para preguntar. "Señora, usted traiga el papel que le entreguen y ya le cambiamos la dirección".
Revisé la web del Ayuntamiento para saber qué debía hacer. Decía que si tenías facturas de almenos dos servicios a tu nombre enviados en esa dirección ya era suficiente. Y UNA MIERDA.
Encontré una oficina que abría un día por la tarde hasta las 17:00 horas y fui. "No señora. Las del móvil no sirven porque no justifican que usted viva allí. Y las del fijo tampoco porque no indican donde se encuentra la línea telefónica". Hurra. El tipo, pero, era agradable y me entregó una solicitud que debía rellenar mi cuñado y adjuntarme una fotocopia de su dni. También me informó de una oficina que está abierta todos los días hasta las 20:00 horas e incluso sábados mañana.

El miércoles por la tarde fui con los papeles cumplimentados por mi cuñado. Me atendió una especie de insecto palo, una tía siesa, desagradable y amargada. Me puso pegas desde el minuto uno, que pude ir desmintiendo sin problemas. "Que sí, que ya lo sé, que mi cuñado no está empadronado en la vivienda. Que vale, que es el propietario. Mira, ¿ves?, aquí tienes la referencia catastral". Entredientes iba haciendo los trámites. De repente mira al Niño y me dice que no puede hacer el trámite, a lo que le contesto que ya sé que está caducado pero que precisamente hago primero este paso para poder renovar el carnet. "Lo siento pero lleva más de tres meses caducado y no puedo hacerlo". Le digo que ni hablar, que lleva 3 meses y 8 días, que haga trampas, que se invente la fecha, que lo haga y punto.
La tía se puso rígida y se negó en rotundo arguyendo que el programa no se lo permitía. me aconsejó, bueno, más bien me dijo imperativamente, que fuese a renovar el documento y que luego hiciese de nuevo lo que ya estaba haciendo en ese preciso momento.
"Me cago en la puta de oros. ¿Tengo que renovar el puto dni con la dirección de un sitio en el que no vivo desde hace más de 20 años y luego volver a renovarlo? ¿Estamos locos? ¿Te parece normal?". No chillé mucho, pero mi tono reconozco que era amenzador y muy, pero que muy, cabreado.
"Perdone, si me falta al respeto tendré que llamar a un superior. Le recomiendo que coja sus papeles y se vaya educadamente".
Pero qué tonta, no puedes hacer eso cuando alguien está cabreado. "Y un jamón. No pienso largarme sin mi hoja de empadronamiento. Que venga tu jefe, el alcalde o quien te salga de los huevos llamar. Por mi como si viene el de seguridad y me saca arrastrando. Que no me voy. Que esto no tiene ni pies ni cabeza, joder!"

Pues eso, me echaron. Vino el jefe, me dijo que su subordinada estaba haciendo lo correcto y que mi reacción era absurda, que los procedimientos son los que son. Como el tipo también pilló algún que otro improperio que salió disparado de mi boca, se vio obligado (según sus palabras) a llamar al guarda de seguridad para que me invitara a abandonar el edificio. Antes de ser sacada en volandas tuve tiempo de preguntar: "¿ y esta mierda de papales que he traído los tiro a la basura o me sirven para otra vez?", a lo que la muy estúpida me contestó: "Ah sí, no se lo he dicho, le caducan en dos meses justos, ni un día más, que a usted parece que le gusta saltárselos". Si es que no informan bien, joder.

Ahora tengo dos meses para renovar el dni. Esto incluye pedir cita, hacerme fotos, ir a la comisaría, renovarlo con una dirección en la que vive dios sabe quién. Cuando esté en mi poder dicho documento de indentidad vigente, deberé acudir a la oficina del padrón para que me ubiquen en el sitio correcto. Luego tendré que pedir de nuevo cita en la comisaría, volver a hacerme fotos e ir de nuevo para realizar el cambio. ¿Pero no se dan cuenta que todo esto genera un gasto innecesario?. Es fuerte que sigamos anclados en el "Vuelva usted mañana..." de Larra.
Vivimos en un mundo de BURROS MUY BURROS.

Me voy a comprar unas orejas de asno y saldré en la foto con ellas.

jueves, 8 de marzo de 2012

El son y el ron


Debíamos llevar sólo 7 u 8 días en Cuba, los suficientes para habernos poseído del espíritu indolente, parsimonioso y a la vez orgulloso y combatiente del que alardean  la mayoría de cubanos y cubanas. Nos dejábamos llevar por el son y discutíamos sobre la revolución cada tarde, "haciendo cuentos" sentados al fresco viendo caer el sol, compartiendo risas, ron y verborrea incontenible con esos grandes conversadores que son los caribeños.
Al atardecer, después de trotar por la provincia entre campos de tabaco y de caña de azúcar, cerros extraterrestres y grutas dignas de Julio Verne, acudíamos agotados a nuestro ritual reconfortante:  beber ron y escuchar  música en directo hasta que nuestros cuerpos dijeran basta. Nuestras almas nunca han sido fáciles de satisfacer.

La calle principal de Viñales siempre estaba concurrida, era un ir y venir incesante de personas, vehículos, bicicletas y caballos. Con sus porches de ajadas columnas guardaba ese aire decadente y fascinante tan propio cubano, de lo que fue y ya no es, del esplendor colonial venido a menos, de los pocos medios y las menos ganas de que todo parezca "bonito" cuando, en realidad, sobrevivir en la isla es una ardua tarea sólo susceptible de sus avispados nativos.

Por las noches era un hervidero de bares, cantinas, paladares y salas de baile, de música y vapores.
No recuerdo el nombre de aquél garito que nos encandiló, podría ser "El mojito", "El comandante", "La bodega" o cualquier otro de los tópicos. La inventiva para la supervivencia es su máximo atributo, pero las cosas sencillas son lo que son en Cuba: el nombre de un local, un plato de arroz con frijoles, un guajiro achicharrado por el sol azotando a un buey desganado surcando la tierra fértil del valle, unas manos tocando la percusión.

Aquella noche el local estaba lleno, como siempre, tanto en su interior como en las mesitas del porche nos amontonábamos alegres y ya algo borrachos, extasiados por el son que emitía la banda de turno. En Cuba cualquier amante de la música encuentra su Shangri-La, su Tierra Prometida, su País de Nunca Jamás, la música se siente, se vive, está por todas partes.

Nos sentamos en una mesa en el porche para poder soportar mejor el calor caribeño y los sudores etílicos. La noche anterior una gigante rana roja le había partido a L. en dos un cristal de las gafas, con la consiguiente paranoia porque tenía que pasarse un mes viendo a medias. Yo, cada vez que le miraba, no podía evitar partirme de la risa y finalmente optó por relajarse y disfrutar del viaje. Era cómico verle así, con sus gafitas redondas rotas, su barba y sus puritos parecía un comisario político de la revolución recién torturado.

En la mesa contigua había sentada una pareja. Él, rondando los cuarenta, vestido con camiseta, gorra y unos pantalones cortos, compatriota ibérico, se hacía el chulo con aire pomposo fumando recostado en la silla un enorme Cohiba, de esos que venden como buenos a incautos turistas que se creen muy listos. Ella, con 15 o 16 años, llevaba un simple vestido de tirantes ajustado a sus curvas. Su pelo era largo y rizado, la piel trigueña y voluptuosa, los ojos grandes y luminosos.

La escena era evidente, jugaban acaramelados con sus manos, sus miradas y sus bocas y mantenían una acalorada dialéctica sobre dónde iban a pasar la noche, aquella noche.
Ella zalamera, él se hacía el duro. Ella reía, él se desarmaba bajo sus pantalones Coronel Tapioca.
Le insistía en ir a su hotel pero él contestaba que no podía ser, que no podía inscribirla, que se les podía caer el pelo, que no tenía ganas de líos ni de colarla ni de llevarse una bronca o algo peor.
Al final ella el gritó:
-¡¡Oye, chico, que tengo 18  años!!.
A lo cual él respondió:
-Eso, querida, es tan IMPROBABLE como IMPOSIBLE.

Nosotros nos miramos y estallamos en una sonora carcajada. Después rompimos la noche, fue inolvidable.

Desde aquél momento esa frase,"es tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE", quedó acuñada en mis neuronas y recurro a ella con frecuencia.

Amenudo todo me parece tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE.
Tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE que el cuerpo de aquella chica no sea el Shangri-La de muchos infelices sin gracia ni ritmo.
Tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE que ella sepa que es una diosa y que ellos son sus súbditos.
Tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE que nadie entienda que existen cárceles más severas que la pobreza y que están en la mente.
Tan IMPROBABLE COMO IMPOSIBLE que Cuba sea LIBRE algún día.
Los cubanos y las cubanas siempre lo han sido.

(Cada día es el Día de las Mujeres)

Maestro, arránquenos el corazón de un bocao ya...
 


martes, 6 de marzo de 2012

¡PERO QUÉ HUEVOS!

Pero que preciosidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaddddd.

¡¡¡¡Quiero ser un tío!!!!

Amiguitos os presento el huevo masturbador TENGA
Huevo Tenga from PublishingGroupon on Vimeo.


A parte de ser un vídeo muy liiiiindo (en la parte de los polluelos en desbandada se me pone la sonrisa tonta), el aparatito es lo más de lo más.
El packaging es excelente. A saber existen 6 modelos 6.

TWISTER: ¡Su interior trenzado te exprime!
Yujuuuuu alguien más (a parte de mi) piensa que los drenajes totales son necesarios para evitar que se os haga cuajada.

STEPPER: Con un interior nervado en dos etapas y con esferas especiales para una estimulación intensa.
Ummmmmhhhh interior nervado... eso, eso, esooooo tiene que ser la leche!

SPIDER: Es como una tela de araña con muchos puntos de relieve capaces de atrapar el pene en una maraña de placer.
Jooooooder una maraña de placer, solo de imaginarme un tipo experimentando una "maraña de placer" me pongo toda burraca.

SILKY: Formado por filamentos de seda para una estimulación envolvente.
Buenooooooo con este ya paso de burraca a perraca. ¡Jooooooo, quiero una pilila!

CLICKER: Interior de nódulos y protuberancias que producen un torrente de estimulación durante la masturbación.
Ufffffffffff, arghhhhhhhhhhhhhhhhhh

WAVY: Interior cuidadosamente estudiado y dotado de ondulaciones que provocan oleadas de placer.
Torrentes, oleadas, marañas, estimulación, PLACER.... la virgen, esto promete mucho.

Si fuese un tío querría muchos huevos Kinder de éstos.
De hecho, para vuestra información hay una oferta en Groupon de 3 eggs a 19 leuros. Yo no sería rancio, y ya puestos, por 38 leuros os podéis hacer con la media docenica. La verdad, si tuviese que escoger 3, me costaría.

Estoy por aprovechar yo la ofertita y dedicarme a regalar kinders sorpresa a los bienaventurados que caigan en mis garras.
¡Me ha encantado el jueguete, qué queréis que os diga!

Noto que se avecina la primavera, como siga así... yo no llego a mayo.

lunes, 5 de marzo de 2012

Si Dios existe es tu sonrisa, tu voz y tus manos....



 .... y pensar que estuviste tan cerca y que me enteré tarde.....nunca me lo voy a perdonar, Charlie.

Corría el año 2010 y por casualidad me enteré de la noticia: Charlie Winston había estado con Audrey Tatou grabando su último clip de la canción "I love your smile" en un pueblo a pocos kilómetros del que yo habito. Me llegó el rumor de que Charlie había sido generoso, simpático y sencillo durante los días del rodaje, incluso montó una cena con todo el equipo y los habitantes de La Figuerosa el último día de su estancia allí. Cuentan que sacó su guitarra y estuvo cantando, que montó una fiesta inolvidable para todos.
En el periódico Segre se publicó una noticia en la cual decían que Charlie, dando buena nota de su amabilidad y cortesía, iba a estrenar su vídeo clip en el pueblo donde lo había grabado, del cual se había llevado tan buenas experiencias y sensaciones, según parece inolvidables.
Corrí a casa de mi amiga B la Leona a decírselo, como una niña la noche de Reyes y ella, tan emocionada como yo, hizo uso de sus contactos para llamar al alcalde del citado pueblo, son conocidos. Estábamos tan ilusionadas....
Nos engañan, todo era mentira, el alcalde (que también es músico) le contó que ciertamente Charlie Winston es un genio sencillo y carismático, pero que la noticia era absolutamente falsa, inventada.
Si son capaces de mentirnos en una cosa tan simple y con tan poca importancia vital, ¿qué no harán cuando nos hablan de recortes, mercados de valores, guerras impunes y otras miserias?. Mejor seguir en la ignorancia,  mantenernos ahí es su fuerza y su estrategia.

I love your smile, more than you know.


sábado, 3 de marzo de 2012

MAÑANAS RARAS


Sábado por la mañana. Abro los ojos y miro el reloj: las 8.30 h. Me levanto, haciendo un esfuerzo titánico, y un dolor punzante en la parte baja de la espalda me provoca una mueca mientras me desperezo. Joder, qué 40 años más malos tengo. La herencia gitana de mi madre, afectada de una artrosis galopante, acecha.

Abro la puerta de la habitación de Little Princess con cuidado. Reina la calma, todavía duerme. Es una suerte que haya salido tanto a su padre, menudo par de marmotas. Aunque si hago ruido, sé que no tardaré en oír sus piececitos descalzos andando por el pasillo, así que intento lavarme y vestirme en el más absoluto silencio. Tengo intención de ir al gimnasio sin decirle nada a nadie, los sábados por la mañana hacen una clase de yoga, actividad que me deja hecha polvo, pero que me pone. Me gusta que me duelan músculos que ni sé que existen, soy así de gilipollas. Ponerse en forma duele. Y mi espalda necesita estirarse.

Cierro la puerta de casa con cuidado y huyo cual gamo a toda prisa. Cuando la mica se despierte y no me encuentre, irá a despertar a su señor papá. Y a éste le tocará levantarse y se pondrá de una mala leche infumable, pero es lo que tiene la paternidad (aunque él hasta ahora no se haya dado por enterado). Que se joda, pienso mientras bajo las escaleras a toda velocidad. La enana tiene 6 años y este señor sigue sin levantarse nunca antes de las 12 del mediodía, así que he decidido que las horas que él ha invertido hasta ahora en roncar, a partir de hoy las voy a invertir yo en lo que me salga del nai. Hombreya.

Llego al vestidor del gimnasio y me dirijo a mi taquilla. Es pronto y no hay casi nadie, mi única compañía es la de una chica, que parece atareada buscando algo en su bolsa de deporte. La saludo con un bon dia distraído. Alza la cabeza regalándome una bonita sonrisa, qué maja. Es oriental, parece japonesa aunque no los distingo demasiado, podría ser china o coreana o ... en cualquier caso, es muy guapa. La observo mientras me desvisto, se mueve con una elegancia natural que me fascina. Saca la ropa de su bolsa con delicadeza y la deposita suavemente sobre el banco en perfecta simetría, más propia de la bandeja de instrumentos de un cirujano, que de un montón de ropa que espera para ser puesta. Acto seguido, procede a desvestirse. Es curioso, porque emplea exactamente el mismo orden que ha usado para colocar la ropa en el banco, pero a la inversa: en esta ceremonia suya tan solemne las últimas piezas colocadas en el banco han sido las zapatillas, pero a la hora de desvestirse los zapatos son lo primero que se quita. Continúa y se quita las medias, sigue con la falda, el cinturón, después la blusa y acaba por la ropa interior. Hasta que no está desnuda del todo, no empieza a vestirse de nuevo. Esta especie de ritual me atrapa, y me descubro pensando en las distintas formas de vestirse y desvestirse de las personas (yo siempre empiezo por la parte superior del cuerpo), mientras me doy cuenta de que estoy mirándola embelesadísima, presa de una especie de encantamiento. Se va a pensar que quieres ligar con ella. Me riño interiormente mientras intento centrarme en lo mío, pero no puedo evitar echarle algún que otro vistazo por el rabillo del ojo. La verdad es que la tía emana una especie de paz y candor que engancha.

Hasta este momento ha estado mostrándome la cara, pero al darse la vuelta para meter la bolsa en su taquilla, no puedo creer lo que ven mis ojos. No puede ser, ¡estoy flipando!. La muchacha tiene la espalda llena de ... ¿señales de latigazos?. No doy crédito a lo que veo y me acerco disimuladamente para enfocarlas bien. Salgo de dudas: sí, sí, eso son azotes, a esta mujer le han dado la del pulpo ... y por cómo se comporta, tiene toda la pinta de ser consentido. Qué fuerte. Que una cosa es darte un poquito en el fragor de la batalla, y otra es meterse esta peassso de paliza JO-DER. ¡Que eso tiene que doler mogollón! ... en esos pensamientos circulares estoy, cuando me doy cuenta de que la tía se ha percatado de mi cara de alucine y me mira entre sonriente y desafiante. Bajo la vista y acabo de atarme los cordones. Decido largarme rápidamente, es su vida y ella sabrá dónde se mete.

Con la tontería, la clase de yoga ya ha empezado, así que me subo a la elíptica y me enchufo los auriculares en un intento de pensar en otra cosa, el tema me ha dado mal rollo. En la máquina de al lado se sube una señora que, aparentemente, no debe bajar de los sesenta y pico años. No me fijo demasiado, ando distraída en mi música, pero de repente la señora estira el cuello para mirar en mi pantalla sin ningún recato. ¿Qué mira?, me pregunto extrañada. Vuelve a su posición y veo que pone el mismo programa que yo, a la misma velocidad que yo, y con la misma resistencia que yo. No va a durar ni 10 minutos, piensa la chula que vive en mí. Pero a los 10 minutos yo estoy sudando a chorros y la cabrona está tan fresca. Me pico: subo la resistencia un punto más. Cuando se da cuenta, ¡la tía agarra y sube dos!. Aumento velocidad. Ella más. No doy crédito, yo estoy a 145 pulsaciones y la tía no está ni roja. Y así nos tiramos, con el tira y afloja, casi tres cuartos de hora. Si yo subo velocidad, ella más, si yo subo resistencia, ella también ... en un momento dado, en lugar de subir, bajo (porque pienso que el tema es demasiado surrealista, y que tiene que ser simple casualidad), pero cuando aflojo, ella automáticamente también lo hace. La tía me está echando un pulso, claramente. Se me pasa por la cabeza cambiar de máquina, a ver si la tía tiene los webs de seguirme -lo cual habría sido una flagrante declaración de guerra, a la que hubiera tenido que responder sin piedad- pero el tema del pique con super-yaya es demasiado hasta para mi (que me va más la apuesta, que a un tonto un lápiz), así que al final ... me rajo.

Doy por finalizada mi sesión de indignidad humana, y después de la sesión de ducha y acicale, salgo renqueando del gimnasio, con la intención de comprarle un regalo a mi hermana antes de volver a casa. Es su cumple y no lo lleva demasiado bien, así que me meto en una tienda de lencería, para comprarle un conjunto bonito que le alegre un poco las pajarillas. Mientras me encuentro abstraída en un mar de sedas y blondas que han desplegado a mi alrededor, intentando decidirme, de repente veo que la dependienta sale escopeteada a la calle, como alma que lleva el diablo. Me giro extrañada, ¿qué flus le ha dado?. Pasan un par de minutos, y al regresar me dice "¿has visto si éstos que han entrado después de tí, se han llevado algo?" ... ¿Quién? eeeh no, no he visto nada, le contesto. "Es que últimamente no paran de robarnos género, y como les he visto salir corriendo, me he mosqueado" ... ah, pues no sé, igual tenían prisa. "Sí, igual sí, creo que no falta nada". Volvemos a lo nuestro sin darle más importancia. Escojo el conjunto, lo pago, me agacho para coger mi bolsa, y ... coño, no está. Perdona, ¿la bolsa que he dejado aquí? ... y veo que la chica me mira con cara de horror, "¡Ostrasssss, cuánto lo siento!" ... Tardo unos segundos en comprender: Ya. Por eso corrían. No te han robado a tí, me han robado a mi. A la dependienta, pobre, está a punto de darle un ataque de apoplejía, se deshace en lamentaciones y disculpas. No es culpa tuya, no te preocupes. Capitulo lo que me han robado: unos pantalones manchados de lejía, una camiseta agujereada, unas bragas usadas y unos calcetines sucios, todo convenientemente aderezado de Eau de Sudor. Me entra un ataque de risa. Que se jodan. Pero tambíen había un sujetador deportivo y aunque no era nuevo, es el único que tenía ...  jo, eso sí que me da rabia y me desahogo con la dependienta. Me saca uno buenísimo y me lo regala entre mil disculpas. No, no puedo aceptarlo, mujer, esto es muy caro. Pero insiste. Mucho. Y al final me voy a casa con un sujetador deportivo de marca que cuesta un pastón, y un conjunto de lencería fina para mi hermana, en el que me han hecho tanto descuento que me siento hasta culpable.

Llevo tres horas fuera y está siendo una mañana rarísima. Llamo a casa para avisar de que estoy viniendo. El costillo está de buen rollo, ya están duchados y vestidos ¡y cocinando!...

Esta noche miraré al cielo ... espero que no hayan dos lunas.

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